¿Qué modelo penitenciario requiere el país?
Grupo de expertos se planteó la importancia de analizar si el aislamiento geográfico constituye una solución efectiva.
Coiba es un santuario marino y de investigación científica. Archivo
El sistema penitenciario panameño enfrenta desafíos, particularmente, en materia de seguridad, control institucional, infraestructura, coordinación interinstitucional y capacidad de respuesta ante situaciones de riesgo, que trascienden al hecho de revivir Coiba como un centro penal.
Esta es la visión del Grupo de Pensamiento Estrategas Globales, conformado por criminólogos y especialistas relacionados.
"Este debate trasciende la discusión sobre una instalación específica y abre la oportunidad para una reflexión nacional más amplia acerca del modelo penitenciario que Panamá requiere para las próximas décadas", sostuvo el grupo en un comunicado.
Recomiendan que la reflexión incorpore criterios de seguridad ciudadana, respeto a los derechos humanos, sostenibilidad ambiental, eficiencia institucional y responsabilidad pública.
El comunicado que el Ministerio de Seguridad emitió el pasado sábado, 13 de enero, indicó que el traslado de los reos se realizó en cumplimiento de la normativa vigente que permite a la Policía Nacional ejercer la seguridad interna y al Servicio Nacional Aeronaval para ejercer la seguridad externa del centro de detención preventiva para personas privadas de libertad calificadas de peligrosidad extrema.
Reconocen que Punta Coco resultó ser vulnerable y que su propósito de aislar a los presos peligrosos ya no se está cumpliendo.
Al respecto, el grupo de Estrategas Globales se planteó la importancia de analizar si el aislamiento geográfico constituye, por sí mismo, una solución efectiva a los problemas de seguridad penitenciaria o si responden principalmente a factores estructurales más complejos, que incluye la prevención de la corrupción.