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Mistral en Panamá
Yessika Valdés - Publicado:
Orgullo y regocijo reinaron en la población cuando tan distinguida visitante, invitada por la Escuela Normal de Institutoras de Panamá, vino a esta tierra con su humildad, su humanismo, su verbo y su talento, en agosto de 1931.Hubo editoriales dedicados a quien años después sería galardonada con el Premio Nobel de Literatura (1945).No faltaron las ovaciones y otras demostraciones de afecto.Autoridades, estudiantes, profesores, intelectuales y el público se volcaron a las calles.Se hospedó en el Hotel Central.El Ayuntamiento, en reunión extraordinaria, la declaró Huésped de Honor de la Ciudad.Y cuando ella fue a recibir la distinción, expresó su deseo de que cuando subiera otra vez la escalinata la mujer panameña hubiera alcanzado ya el voto municipal.Así lo relató Jaime Quezada, director ejecutivo de la Fundación Premio Nobel Gabriela Mistral, orador de fondo en la Academia Panameña de la Lengua, donde se rindió este mes un homenaje a la poetisa chilena al conmemorarse este año 60 de que recibiera el Premio Nobel de Literatura.En 1931, luego de que recorrió campos de Puerto Rico, Las Antillas, Santo Domingo y Cuba, vino a Centroamérica y Panamá.Aquí el Club Rotario, los Kiwanis, las escuelas, sobre todo la Normal de Institutoras, la agasajaron y recibió la Orquídea de Oro.Dictó conferencias a los estudiantes y participó en veladas artísticas en su honor.El presidente de la República, Dr.Ricardo J.Alfaro, le ofreció una recepción en el Palacio de Las Garzas.Ella expresó su entendimiento de por qué el Libertador fijó en el Istmo el fulgor de sus sueños de la unidad americana, resaltó el dinamismo citadino y más adelante, en 1938, escribiría en honor al pueblo que tanto admiró "Tamborito Panameño", que dedicó al Dr.Octavio Méndez Pereira.Salió de Panamá entre vítores y flores.Otra vez se le rendirá homenaje a la maestra rural que usó la armonía y belleza del Español para cantar a la naturaleza, la mujer, su Chile querido, los niños, al campesino, a la tradición, a esas raíces indoamericanas, "en una errancia vagabunda voluntaria", como dijo Quezada.Esta vez el tributo a Gabriela es póstumo, en la III Feria del Libro, en ATLAPA, el 30 de junio a las 5:30 p.m.Hay sanciones para quien se rehúse a pagar las pensiones cuando: no se consigne la cuota alimenticia en la fecha y condiciones decretadas; cuando de mala fe eluda el pago.Se presume la mala fe cuando el obligado abandone el trabajo o cuando su conducta y los hechos así lo pongan de manifiesto.Cuando el demandado traspase sus bienes, si con eso evade el pago de la pensión alimenticia.También hay sanciones para la demandante de la pensión alimenticia en el artículo 814 del Código de la Familia, si no emplea debidamente el dinero, corre el riesgo de perder la patria potestad del menor.El que paga la pensión debe comprobar el cumplimiento en perjuicio d el bienestar de los niños, por ejemplo la atención escolar.