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Se enfrentará a quien le enseñó humildad
Katherine Palacio P./ - Publicado:
Tapando la boca con cada nueva victoria a los que se empeñan en vaticinar su declive como número uno, el suizo Roger Federer se reencontrará en los cuartos de final de Wimbledon con el croata Mario Ancic, verdugo del español Fernando Verdasco y el hombre que en el 2002 enseñó al helvético importantes lecciones de humildad.En cada ronda, con cada golpe ganador, con cada lección de estilo cuando desenfunda la raqueta, Federer corrobora por qué la hierba de Church Road continúa siendo su Liga, su territorio privado.Nadie olvida que el responsable de la salida del All England Club, ayer en la pista 11, del madrileño Verdasco presume de haber sido el último tenista que se impuso a Federer en este césped, donde el primer cabeza de serie ha ganado las últimas 5 ediciones consecutivas.Federer reconoce que por aquel entonces, en el 2002, "subestimó" la capacidad de Ancic.El hoy número uno no se imaginaba que el croata le sacudiría de la cancha en la primera ronda.Una píldora amarga para el hoy pentacampeón de Wimbledon.Claro que cuatro temporadas después, Federer y Ancic volvían a medir su tenis y el campeón se tomaba la revancha, también, en Wimbledon.Aquella derrota enseñó humildad al primer favorito que, a partir de ahí, confiesa que jamás comete ese mismo error."Aquello me enseñó a no subestimar a ningún oponente, no importa de dónde venga, la técnica que emplee o el ránking que tenga", señaló.En cualquier caso, Federer se prepara ya para un nuevo pulso con Ancic, después de haber echado ayer del cuadro al australiano Lleyton Hewitt por 7-6 (7), 6-2 y 6-4 en 1 hora y 49 minutos.