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Almaviva, un “chateau” francés en tierra mapuche
Aníbal Villa-Real - Publicado:
Fue grato para mí, conocer a Diego Garay, Gerente Comercial de la Bodega Almaviva, empresa que dirige todos sus esfuerzos a la producción de uno de los vinos de muy alta gama que se produce en Chile.Gracias a la gentil invitación de Valerie Montulé, gerente de marca de Almaviva de Felipe Motta Wine Store, pudimos, cómodamente sentados, y en la tranquilidad de un momento de solaz, disfrutar de una copa de buen vino y de mejor compañía.Entre copas y buena charla, me contó Diego, que Almaviva surge de un sueño de la baronesa Philippine Rothschild, propietaria de la afamada bodega Chateau Mouton Rothschild, uno de los cinco grandes chateau de Burdeos, y Eduardo Guilisasti Tagle, Gerente de Concha y Toro.Es una empresa que nace como una sociedad con igualdad de acciones entre los dos grandes consorcios, con el único propósito de producir en Chile vinos bajo el concepto de un chateau francés, pero rodeado de viñedos chilenos.Al pedirle una mayor explicación respecto a este concepto, Diego me aclaró que el concepto de chateau francés se refiere a “un viñedo, una bodega en medio de ese viñedo, y un equipo técnico para producir un solo vino de todo ese viñedo, cosecha por cosecha.Y tiene que ser todo hecho en la misma bodega: la vinificación, la guarda en barrica y la embotellación, todo en la misma propiedad.Es el concepto que tenemos en Almaviva y que se quería hacer cuando se empezó el proyecto.”El viñedo y la bodega de Almaviva, con sus 63 hectáreas, se encuentran localizados en el valle de Maipo, dentro del viñedo de Puente Alto, de 250 hectáreas y donde se obtienen las uvas para producir el Don Melchor, vino ícono de Concha y Toro y en consecuencia, comparten el mismo “terroir”.Las parcelas que conforman el viñedo de Almaviva se encuentran sembradas, en su mayoría, con viñas de Cabernet Sauvignon, porque constituye la estructura del vino y como complemento, las variedades Carmenere, Cabernet Franc, Merlot y Petit Verdot.Para la elaboración de Almaviva, la vendimia se hace a mano y seleccionando los racimos que se colocan en cajas plásticas de 10 kilos, y cada variedad se cosecha por separado.Se efectúa una maceración en frío por tres a cinco días dependiendo de la cosecha y de la cepa.La idea es intercambiar sustancias y extraer también algunos tipos de taninos y tipos de colores que no los van a extraer durante la fermentación alcohólica.Esto lo hacemos, obviamente, en tanques de acero inoxidable.Luego se fermenta por separado y se guarda por separado; y después de cuatro a cinco meses, comienza la mezcla para llegar al ensamblaje final.El vino resultante va a depender del enólogo, del año y de la calidad de la cepa.Cada cepa madura de forma distinta cada año, y el enólogo tiene que ver de qué manera puede extraer la esencia del fondo del viñedo.Una vez lograda la fermentación, el vino se guarda en barricas de roble francés, deben ser nuevas, esto implica una gran inversión, ya que todos los años deben traer barricas nuevas que sólo se utilizan una vez.Para garantizar su disponibilidad, cuentan con cinco proveedores distintos, todos de Francia; ellos los abastecen de barricas elaboradas con madera de los diferentes bosques y con variados tipos de tostado, porque al final, será decisión del enólogo combinar vino con la madera y grado de tostado, y la proporción de las variedades que acompañarán al Cabernet Sauvignon, siguiendo la tradicional forma bordelesa de producir vinos.La botella de Almaviva 2007 que había sido descorchada a mi llegada a la tienda, ya se había aireado lo suficiente y pasamos a degustarlo.Me contó Diego, que el 2007 es la última cosecha que tienen en el mercado.El año 2007 fue una cosecha excepcional, fue una de las mejores, no sólo en Almaviva sino en todo Chile.Fue una cosecha realmente excepcional, con una madurez muy lenta, con un invierno que fue bastante lluvioso, lo cual es muy bueno, porque el viñedo está descansando y necesita de toda la reserva de agua posible para poder enfrentar un verano que generalmente en Chile es muy cálido y seco.Recomiendo decantar la de 2007 en un decantador unos 40 minutos por lo menos, para que pueda abrir y liberar todos los aromas.Es un ensamblaje de Cabernet Sauvignon, Carmenere, Cabernet Franc y Merlot, con gran carga aromática y aromas mermelada de fruta negra que va evolucionando para dejar al final un aroma a torrefacto, chocolate y algo de tabaco.En la boca se aprecia su gran complejidad donde se equilibran sus taninos que le permiten una persistencia prolongada con sabor a chocolate.Es un vino de alta gama, lo que ofrece en aromas y sabor, bien merece lo que por él se paga.