José María Sánchez: Toda la lluvia
Su obra consta de ‘Tres cuentos’ (1946), ‘Shumio Ara’ (1948) y ‘Cuentos de Bocas del Toro’ (1973), que deben ser lectura obligada…
La historia de un país, para pasar de los silencios cómplices de muchos a la heroicidad de unos pocos, es deudora de las acciones de su población. Aunque son pocos los que se aventuran a levantar la voz, los que arriesgan “vida y hacienda”, los escritores como parte de ese conglomerado, vienen a representar un punto aparte, pues en muchas ocasiones son actores, testigos y cronistas del tiempo en que les toca ejercer los gajes de su oficio. A veces la deben, a veces la temen; a veces dan con sus huesos a la cárcel o los están buscando, pero expresan su verdad, que es la de todos.
Si bien es cierto, y esto lo explica Rodrigo Miró en su libro “La literatura panameña (origen y proceso)”, Rogelio Sinán, Roque Javier Laurenza y Ferrer Valdés fueron “los cuentistas que dieron batalla entre los años 1931 y 1936, marcando rutas insospechadas a nuestras letras”, es José María Sánchez a quien le corresponde asumir la función social que toda literatura digna de ese nombre conlleva. Personifica este autor el punto de inflexión de la narrativa panameña.
José María Sánchez (escritor y funcionario). Nacido en Solarte, pequeña isla vecina de la del Drago, provincia de Bocas del Toro, el 25 de julio de 1918. Egresado del Instituto Nacional, que le graduó bachiller en Letras en 1938. Trabajó en las fincas que en tierra continental poseía su padre. Estos trabajos le darían la experiencia que luego nos mostraría en sus cuentos. Estudia Derecho en la Universidad de Panamá. Fue, además, editor de la sección Artes, Ciencia y Letras de El Panamá América en su edición dominical, misma que fue, mientras existió, de lectura y referente obligado de la población.
Ganador del primer premio del Concurso de Cuento de Navidad del diario La Estrella de Panamá, en 1947 y en 1948, con sus clásicos cuentos “Embrujos de Navidad” y “Una aclaración necesaria”, respectivamente. Sus cuentos, anota Miró, son trasunto fiel de la peripecia de la tierra nativa, Bocas del Toro. El autor no se solaza con la naturaleza nativa, su acento destaca las angustias del hombre. Destaco el lenguaje metafórico con el que Sánchez Borbón describe, retrata y narra.
Su obra consta de “Tres cuentos” (1946), “Shumio Ara” (1948) y “Cuentos de Bocas del Toro” (1973), que deben ser lectura obligada… Para celebrar su vida y su memoria, la Universidad Tecnológica de Panamá convoca el Premio Nacional de Cuento que lleva su nombre. Falleció en la ciudad de Panamá el 8 de noviembre de 1973.