La sectorización del suministro eléctrico reduce la competencia en el mercado
A pesar de que en el país dos empresas brindan este servicio, su operatividad está segmentada; los consumidores no tienen la libertad de elegir.
Los países también deben crear agencias antimonopolio fuertes para lidiar con este tipo de comportamientos. Archivo
La falta de competencia sigue siendo uno de los principales desafíos de los países de América Latina y el Caribe para fortalecer su crecimiento económico, y Panamá no escapa de esta realidad, principalmente en el sector energético, en donde la oferta es limitada; pese a que dos empresas ofrecen el servicio a nivel nacional, existe una especie de "monopolio disfrazado" en perjuicio de los consumidores.
En el mercado eléctrico panameño, según Giulia de Sanctis, presidenta de la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa (Apede), no existe una "verdadera competencia" porque las compañías están sectorizadas por región; los consumidores no tienen la libertad de elegir entre una y otra, están obligados a contratar el suministro con quien lo oferte en su lugar de residencia.
Mencionó que el sector con más competencia es el telefónico, en donde también hay dos empresas, pero operan a nivel nacional, lo que les permite a los ciudadanos escoger la que se ajuste a sus necesidades y poder adquisitivo.
Señaló que es importante analizar el mercado para identificar las fallas y corregir errores en beneficio de los consumidores, porque de ello depende la eficiencia y calidad de los productos, sobre todo en un mercado tan pequeño como el panameño, en donde hay pocos actores dentro de un mismo sector.
El problema de este modelo, de acuerdo con Cezar Santos, economista líder del Departamento de Investigación del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), es que las empresas tienen una cuota amplia que les permite ejercer mayor control sobre el mercado; por ello, es fundamental que se integren, utilizando la tecnología e infraestructura geográfica en favor de todos los interesados.
Reiteró que los países también deben crear agencias antimonopolio fuertes para lidiar con este tipo de comportamientos que reducen su competitividad, crecimiento económico y calidad de vida de sus trabajadores.
El organismo internacional recomendó a las autoridades reducir la fragmentación de los mercados, diseñar regulaciones más inteligentes y fortalecer las agencias de competencia, permitiéndole al sector privado crear empleos, impulsar la innovación y ofrecer mejores resultados a los colaboradores y consumidores.
Diego Morales, director nacional de Libre Competencia de la Autoridad de Protección al Consumidor y Defensa de la Competencia (Acodeco), indicó que esta alteración no solo eleva los precios, sino que también reduce la calidad de los productos y obstaculiza la transformación del mercado.
"Tenemos productos que se han mantenido de la misma manera o sistema por muchísimos años sin ningún tipo de cambio; esto afecta al mercado", dijo.
Agregó que se debe encontrar un balance para que no haya escasez, pero tampoco exceso de competencia; de lo contrario, se creará un espacio disruptivo que no beneficia al mercado ni a los consumidores.