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La persona humana y la discapacidad
Silvio Guerra - Publicado:
LA PALABRA capacidad proviene del latín jurídico capacitas, -tis, la cual a su vez se relaciona con el verbo capio, -ere, que significa "dar cabida".El concepto persona define genéricamente a todos los individuos de la especie humana.Del latín persona, -ae; y es de origen etrusco.En este último idioma significaba máscara teatral y en latín, tenía el mismo significado pasando después al de personaje representado por el actor debido a una evidente metonimia; finalmente pasó al lenguaje común.Discapacidad es una palabra definida por el Diccionario de la Real Academia Española de la Lengua y que indica a "aquel que tiene calidad de discapacitado", esto es, minusválido.El prefijo "dis" en latín significa negación o contrariedad.Sin embargo, dis en lengua griega quiere decir dificultad o anomalía.Por ello las palabras discordancia, disculpa, disconformidad, distraer, discernir o distinguir, serían conforme al origen etimológico latino; pero dispepsia, disnea, dislexia, serían conforme al origen griego.Sea en la etimología latina o griega, la palabra discapacidad no nos parece la más adecuada para referirnos a aquellas personas que tienen impedimentos físicos o psíquicos; afectaciones corporales o de otra naturaleza.Desde la perspectiva griega los discapacitados son enfermos; desde la perspectiva latina serían seres a quienes se les niega la capacidad o que presentan contrariedades en sus actos físicos o en sus realizaciones mentales.No estamos de acuerdo, luego, con la palabra discapacidad.Tampoco aceptamos la expresión "capacidad limitada".Ni una ni otra.Nadie, ningún ser humano, deja de ser persona, porque le falta un oído o un ojo, la lengua o un determinado miembro del cuerpo o que aún teniéndolos no pueda funcionar bien o de modo regular.No creo que la condición de persona implique o traduzca un cuerpo -corpus-conforme pueda ser definido en la biología o por las ciencias médicas.No creo que la atribuibilidad de ser humano sea dependiente de ese concepto que del cuerpo humano manejaron los griegos y los romanos: la perfectibilidad física.Sin embargo, no está demás decir, que los griegos que tanto se ocuparon del valor belleza, descuidaron otros valores, entre ellos el de utilidad.Los romanos, vertieron su filosofía sobre la cosa, por ello ponderaron más los bienes que las personas.Los romanos no llegaron a teorizar sobre el concepto persona.Es Cristo quien hace ponderada defensa del ser humano, del ser persona.De una visión antropomórfica con Jesús se pasa a una visión antropocéntrica: el hombre es importante dentro del cosmos."Hay que acabar con las cosmogonías", ese sería el predicado de nuestro pensamiento.Tenemos que superar la concepción de lo que hasta ahora ha venido implicando el ser considerado "ser humano".Si con la palabra "discapacitado" queremos indicar a alguien que le falta capacidad para hacer algo, estamos muy mal.Mal, tanto en el plano filosófico, como en el histórico e ideológico.De pronto Roberto Durán, gran capacitado en la fortaleza de sus puños, es un gran discapacitado en las letras; Ronaldo, tremendamente capacitado en sus piernas para mover la pelota en el cuadro, sería un discapacitado en la filosofía, en la pintura, o en otras ramas del saber: Sobran los ejemplos.Pero a nadie se le ocurriría decirle a estos paradigmas del deporte, boxeo y fútbol, que son discapacitados para muchas cosas.Por el contrario, los hacemos personas dignas de elogios, de méritos y de premios.El mundo entero los premia y los alaba.Luego, entonces, qué quiso decir Cristo cuando señaló que "el peor de los ciegos es aquél que teniendo la vista no quiere ver".Bien pudo decir que "el peor de los mudos es aquél que teniendo el oído no quiera escuchar", o tal vez "el peor de los mudos es ese aquel que teniendo la lengua no quiera hablar", o "el peor de los cojos es ese aquél que teniendo las piernas no quiera andar".Como se puede advertir sobran los ejemplos.Es en la mente del hombre en donde se encuentran las discapacidades; en la falta de voluntad para construir y edificar; es en su fuero interno en donde tenemos que encontrar las mutilaciones que tiene nuestra alma o nuestro espíritu.No hay tales discapacitados.Los discapacitados somos nosotros.Es a nosotros a quienes nos hace falta una pierna para hacer que camine en nuestras vidas el talento; nosotros los que teniendo ojos no podemos ver las bondades de Dios en nuestras vidas; los que teniendo la lengua no somos capaces de predicar el amor de Dios y su enorme misericordia; o los que teniendo nuestras facultades mentales plenas estamos castrados de toda posibilidad de producir algo bueno y noble para la humanidad.Tenemos que remontarnos a las alturas sublimes de los verdaderos seres humanos: aquellos que guardan en el puro interior de sus miradas la nobleza de los ángeles; de esos millones de niños y niñas que en el mundo entero son querubines de Dios que moran entre nosotros y que a diario nos llenan de amor y cariño; de los millones de hombres y mujeres que en la vida nos gritan en voz silenciosa de amor: sí podemos.El concepto persona, si en algo se relaciona con la voz griega prósopon sería para indicarnos que en cada ser humano existen cuerdas, liras que al ser tocadas por nuestras manos, impactadas por nuestro interés, brindan sutiles notas que nos estremecen el alma, sea con un gesto, una mirada, o un toque de febril ternura.El ser persona está relacionado con la vida misma y la vida es verbo conforme lo enseñan las Sagradas Escrituras.Creo, firmemente, que entre los capacitados del mundo hay más discapacitados que entre los propios e impropiamente denominados "discapacitados".¡Vivan mis hermanos, los "discapacitados!".(stekrakri@hotmail.com )