opinion
Sobre el parque Omar Gallego
Katherine Palacio P./CrÃtica - Publicado:
La verdad es que el gobierno militar, cuando abrió el parque del antiguo Club de Golf, lo nombró Parque Omar.Luego de la liberación de 1989, se le cambió el nombre a Parque Gallego; cuando volvió el gobierno del PRD, con el Presidente Pérez Balladares, nuevamente quitaron el letrero de la entrada y se llamó Omar.Era tal la confusión que tenía en la cabeza que decidí llamarle Omar Gallego, y así quedaba bien con todo mundo.Allí voy con frecuencia a hacer mis ejercicios, y ya tengo 15 años de estar en esta labor que me agrada enormemente.Muchos me han sugerido que compre una máquina de caminar en mi casa, pero le respondo que me encanta saludar a la gente, ver el campo, los árboles y los pajaritos; es refrescante y lo disfruto porque me relaja y me distrae.Entre las personas que encuentro diariamente están dos amigas que caminan juntas y son simpatiquísimas, Jeannette y Lotti.Ellas me alegran la mañana porque, a pesar de su edad, son constantes en sus ejercicios.Hace unos días, mientras caminábamos juntas, me pidieron que escribiera este artículo para denunciar las irregularidades que existen en el parque, de manera que puedan solucionarlo.No es posible que se vea tanta basura regada por todas partes, la sección de juegos de niños es un "Patacón" y cada vez que hay una actividad queda todo lleno de platos, vasos, etc.Realmente no debiera darse esto porque, cuando se alquila algún sector del parque, sería bueno cobrar extra para su limpieza y llevarla a cabo lo más pronto posible para que los parroquianos que caminamos no veamos ese espectáculo.Alrededor de la biblioteca, ubicada en el lugar, la basura abunda porque no la recogen, y eso es deprimente para las personas que allí trabajan y las que van en busca de instrucción.En ocasiones la hierba crece tanto que afea el área por donde pasan las personas; cuando cortan la hierba, la dejan en la vía por donde se camina y es peligroso porque resbala.Muchos árboles están cubiertos de matapalos y no son capaces de quitarlos para evitar que mueran para luego quejarse de la mala suerte.Hay un sector de la calle que está lleno de huecos afectando a los carros que pasan por allí y que no piensan arreglar.Sinceramente ese parque, llámese como se llame es, tal vez, el área verde más hermosa de la ciudad y, con un poco de presupuesto y buena voluntad, pudiéramos estar totalmente orgullosos de él.Sinceramente desconozco a qué sección del gobierno está asignado ese parque; pareciera la cenicienta de la ciudad a la cual no se le da mantenimiento ni se sigue una indicación de cómo tenerlo a la altura de lo que es.Allí se encuentra la Biblioteca Nacional "Ernesto J.Castillero", un hermoso edificio construido con sacrificio de los que manejan la Fundación que la administra; allí se encuentran libros, periódicos y material necesario para la cultura general del panameño y no es posible que esté en malas condiciones de aseo.No sé si los panameños somos cochinos o indisciplinados.¿Cómo es posible que en las fiestas coman y tomen refrescos, y todo lo tiren al suelo y no a los tinacos" ¿Será que no hay tinacos? Entonces el error es de la administración del parque y no de los parroquianos.Todo esto sin hablar de la gran cantidad de perros que lleva la gente (a lo cual no me opongo), sencillamente los dueños son irresponsables porque permiten que sus animales hagan sus necesidades en la calle por donde todos caminan y la gente las pisa ensuciando sus zapatos.Cuando vamos al parque lo hacemos, en parte, para relajarnos del stress, y mientras caminamos no estamos para mirar constantemente al piso para ver dónde hay excremento de perros.En fin, no había pensado escribir este artículo, pero mis amigas Jeannette y Lotti me lo pidieron y aquí estoy complaciéndolas.Espero sinceramente que las autoridades del parque acojan estas sugerencias y tengan el parque en el mejor estado posible y que no refleje lo que dicen que somos los panameños.