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"Se murió la cumbia chorrerana"
VÃctor A. Santos J. / - Publicado:
SE MURIÓ, la cumbia chorrerana" decía una mujer llorando en las afueras del cuarto de urgencia del Hospital Nicolás Solano, donde decenas de personas acudieron, porque no podían creer la noticia que corrió como pólvora por todo el distrito de La Chorrera.Los chorreranos están de duelo y hoy lloran la muerte de las 11 personas que perdieron la vida en este viernes 13, solamente comparable con el accidente del bus B-20 que se cayó en el Puente de las Américas en el año 1971, dejando 30 víctimas fatales.Lamentablemente, este fatídico accidente acabó con la vida de los dos grandes exponentes de la cumbia chorrerana, don Carlos Felipe Isaacs, mejor conocido como "Ñato Califa" de 83 años y su cantalante por más de 25 años, Lucía "Chía" Ureña, de 63.Momentos de dolor y desesperación vivieron los familiares y amigos de las víctimas, que esperaron hasta cerca de la 1: 00 de la mañana de ayer, la llegada de los cadáveres a la morgue judicial, todos a bordo de un pick- up, que hace las veces de carro fúnebre.Poco a poco los familiares de las víctimas iban pasando a reconocer sus deudos, que permanecían de dos en dos en las camillas de la morgue con capacidad para 6 cuerpos.Yovani Hernández, hijo de Lucía "Chía" Ureña, quien es parte del conjunto, todavía ayer no podía creer que estuviera vivo, "pues tal vez me hubiera tocado a mí, porque como venía tarde de trabajar, iba a tomar la última chiva para El Cacao, pero me di cuenta del accidente y me fui directamente al hospital"."Me duele mucho porque perdí a mi madre, pero también ha muerto la cumbia chorrerana, que es nuestro folclor", comenta Jovany, quien recuerda que el 16 de julio del año pasado, Día de la Virgen del Carmen, tuvieron un accidente camino a Monte Oscuro de Capira, donde se prendió el bus.El conjunto de Ñato Califa estaba integrado por: Chía Ureña (cantalante), Ramiro Sánchez (cantante), Carlos Isaacs hijo acordeonista y compositor), Mauricio Lasso (maracas), Luis Badillo (maracas), Miguel Aguirre (güiro), Edwin Flores (caja y tambor) y Jovani Hernández (caja, tambor y canto).En su mayoría los músicos del conjunto tenían algún trabajo, pero su devoción por la cumbia los hacía viajar por los lugares más recónditos, como Darién y otros pueblos del interior del país, donde su cumbia era muy apreciada."Siempre se nos pagaba algo, de acuerdo a lo que se recogía en la cumbia, que por lo general le pagaban a Califa, B/.250.00 y él los repartía, entre los integrantes del conjunto", señala Jovani, quien recuerda que una vez se perdieron camino a Pacora.En esa ocasión, dijo "Jovani", cuando se dieron cuenta, "La Chiva" iba camino a Darién y enseguida eso fue tema para que "Carlos", el hijo de Califa, compuso la pieza que dice: "Califa se perdió, Califa se perdió, camino de Pacora", que cantaron a su llegada al baile.Carlos Felipe Isaacs, vivió sus últimos días preocupado de que la cumbia chorrerana pudiera desaparecer cuando ya no estuviera y por ello compuso una pieza que decía: "Ay señores que será de nuestra cumbia, lloraremos día y noche, con tristeza y amargura", siempre que la cantaba sus ojos se llenaban de lágrimas.Casualmente, su hermano "Kiko" Isaacs, comentó que Califa le dijo a un amigo hace 15 días: "Zúñiga, creo que la cumbia se va a acabar; sin saber que su muerte estaba cerca".