Edificios más altos de Panamá están cimentados sobre roca, pero la falla de Pedro Miguel juega un rol clave en el diseño
Se recomienda prestarle atención a los edificios más viejos construidos de los años 80 hacia atrás.
El diseño de los edificios está condicionado por la falla de Pedro Miguel. Foto: Pexels/Luis Quintero
Los recientes movimientos sísmicos en Panamá y la región generan constantes cuestionamientos con respecto a la resistencia de las estructuras, sobre todo en la Ciudad de Panamá, donde se concentra la población.
En la Ciudad de Panamá, conocida por sus rascacielos, la falla de Pedro Miguel juega un papel fundamental al momento que se diseñan las estructuras. Oscar Ramírez, doctor en Ingeniería Estructural y Sísmica, destaca que esta falla ha demostrado en los estudios realizados que tiene la capacidad de liberar sismos importantes.
"El diseño en la Ciudad de Panamá está controlado por la probabilidad de que se active la falla de Pedro Miguel. Toda edificación que esté dentro de los 10 a 15 kilómetros de la falla tiene que ser diseñada para incorporar sus efectos", dijo Ramírez durante el foro "Ingeniería y riesgo sísmico: Construyendo un Panamá Resiliente" organizado por la UTP.
La falla de Pedro Miguel, que pasa cerca del Canal de Panamá, tiene una tasa de recurrencia relativamente corta. Comprende una zona que se extiende desde el flanco sur de la Sierra Maestra, en el norte central de Panamá hacia el sur, en al menos 40 kilómetros.
Con respecto a los rascacielos, Ramírez pondera la importancia de que están construidos sobre roca, un suelo muy resistente.
"Los edificios más altos aquí están cimentados sobre roca y esa es una bendición para nuestro país. No importa dónde esté la roca, la buscamos. No tenemos aquí edificios altos cimentados sobre suelos residuales, los tenemos sobre roca y una roca que en Paitilla tiene una capacidad enorme, que no se encuentra fácil ni en Costa Rica o Colombia", precisó el experto.
Edificios viejos serían más vulnerablesPor otro lado, Ramírez remarcó que los edificios construidos desde mitad de la década de los 80 hacia atrás serían muy vulnerables en términos generales.
"Tendríamos que prestarle atención a eso. Tenemos en Panamá una gran cantidad de desarrollo con esas condiciones, no solo edificios pequeños, sino edificios de hasta 10 plantas. Eso en un análisis de vulnerabilidad debería ser un factor muy importante respecto a la normativa", puntualizó el profesor.
Cuando se habla de viviendas, el ingeniero y docente Ramiro Vargas enumera que las zonas de alta amenaza incluyen el área metropolitana expandida, Changuinola, Almirante, David y Puerto Armuelles.
Al profesor le preocupa en especial San Miguelito. De hecho, cada vez que pasa por el Corredor Norte le pide a Dios que aguante esa tierra: "Ya hemos visto deslizamientos de tierras durante lluvias", advirtió.
El profesor resaltó que en la zona central del istmo (zonas como Capira, Coronado, El Valle, Penonomé, Aguadulce, Chitré y Santiago) se puede tipificar la vivienda según los detalles del Reglamento Estructural Panameño (REP) porque la sismicidad es de amenaza moderada. En otras zonas se tiene que tipificar un diseño de acuerdo con las necesidades porque no basta el REP debido al alto riesgo.
Vargas incluso aconseja hacer estudios de suelo al construir una vivienda unifamiliar, aunque reconoce que habría resistencia debido al costo. "¿Es muy caro? Más caro es cuando se muere la gente, más caro es venir a reparar", expuso.
¿Qué tanto funciona la alerta?Vargas advierte que, si un sismo se activa en la falla de Pedro Miguel, no habrá alerta de inmediato en la Ciudad de Panamá porque está demasiado cerca.
"Todo el mundo quiere tener la de Google en su celular, pero esos sistemas requieren una distancia de por lo menos 20 kilómetros para poder que exista alerta. Si la falla de Pedro Miguel se activa van a activarse alertas en Tocumen, La Chorrera y demás, no en Ciudad de Panamá porque está muy próxima a la falla", indica.