Barrios Seguros no recibe apoyo adecuado de la Policía Nacional
Las diferencias entre los líderes de los ministerios evangélicos han motivado desconfianza en el programa. Unos 70 expandilleros han sido detenidos y procesados.
Barrios Seguros no recibe apoyo adecuado de la Policía Nacional
Hace un año, cuando Juan Carlos Varela asumió el poder, prometió la puesta en marcha de un programa denominado Barrios Seguros, con el propósito de sacar a los jóvenes de las pandillas y disminuir los índices de delincuencia.
Un plan que consistía en la aplicación de los dos tipos de medidas que habían experimentado otras administraciones: las conocidas “Mano Dura” y “Mano Blanda”.
“Comenzaremos la transformación de los barrios olvidados con más oportunidades y mano firme”, así se expresó Juan Carlos Varela en el discurso de toma de posesión.
Para ello se dio una tregua a las pandillas por dos meses; debían dejar las armas y a cambio recibirían un bono de $50 semanales por un año.
Ahora, luego de 12 meses transcurridos, la ambiciosa propuesta del presidente Varela ha dejado más penas que glorias.
Así lo reconocen líderes evangélicos y no lo pueden negar los propios funcionarios que están al frente de este programa.
En una reciente entrevista que Abelardo Muñoz, coordinador del programa Barrios Seguros y asesor del Ministerio de Seguridad (Minseg), concediera a los medios de comunicación, reconoció que el programa ha tenido dificultades.
Una muestra de ello se debe a los problemas que tienen los funcionarios del Minseg para entrar a los barrios populosos del país.
Asegura el funcionario que en ocasiones no tienen el apoyo de la Policía Nacional, pese a que se trata de un estamento de seguridad adscrito al Minseg.
“Día y noche y los fines de semana nuestros funcionarios están exponiendo sus vidas, a veces no contamos con la seguridad adecuada de la Policía Nacional”, destacó Muñoz.
Dijo que esta es una situación que se está tratando de corregir y para ello han sostenido reuniones con la autoridad competente, que en este caso es el director de la Policía Nacional, Omar Pinzón.
Una fuente de la Policía destacó que la entidad de seguridad pública trabaja estrechamente con el programa Barrios Seguros, a tal punto que han integrado los programas de prevención de la entidad con esta propuesta del Gobierno central.
Pastores evangélicos
Una de las alternativas para llegar a los barrios, explica Muñoz, es que se ha tenido que recurrir al respaldo de los grupos ministeriales de las iglesias evangélicas.
Sin embargo, allí surge otra disyuntiva para el programa Barrios Seguros.
Erick Batista, del Movimiento Antipandillas, asegura que las autoridades del Minseg están recurriendo a pastores que tienen poca trayectoria en el tema de las pandillas en los barrios y eso ha dificultado la convocatoria de los jóvenes.
A ello, se suman las rivalidades que tienen los mismos ministerios evangélicos que se encuentran en estas comunidades, lo que dificulta el reclutamiento de los jóvenes.
Batista, quien tuvo un acercamiento con las autoridades del Gobierno para insertar al programa a integrantes de las pandillas Bagdad y Klor Klor, dice sentirse decepcionado.
El motivo, porque a su juicio, los jóvenes han perdido la confianza y en el peor de los casos se sienten inseguros, cuando están recibiendo las capacitaciones.
Ya se han registrado siete muertes de expandilleros, que en dos de estos casos se trata de jóvenes que eran pastores de la Iglesia evangélica.
Jóvenes que estando en el programa Barrios Seguros fueron asesinados a tiros, lo que ha provocado que otros tomen la decisión de desertar.
Según Erick Batista, se trata del 40% de los expandilleros que abandonan el programa.
Abelardo Muñoz tiene otras estadísticas. Habla de cuatro casos de este tipo y los califica como hechos aislados, si compara el número de jóvenes en el programa.
Dijo también que hay personas que “no quieren aceptar que el programa funciona”.
Traiciones
Erick Batista tiene cuatro años con el Movimiento Antipandillas, justo después de que su hijo, del mismo nombre, muriera quemado en el Centro de Cumplimiento en Tocumen, el 9 de enero de 2011.
Comenta que el Gobierno no ha tomado en cuenta a su grupo para colaborar en el programa Barrios Seguros, sin embargo, trabaja de manera independiente con las pandillas.
Cuenta la experiencia de los hermanos Ángel y Ameth Cedeño, quienes ingresaron al programa Barrios Seguros, entregaron sus armas y estando allí, se les detuvo por pandillerismo.
La captura de estos hermanos fue en el mes de febrero y hasta el momento permanecen detenidos.
Estas declaraciones coinciden con la denuncia que hiciera meses atrás el abogado Valentín Jaén, al señalar que Barrios Seguros es utilizado como una base de datos para armar procesos de pandillerismo.
Batista asegura que se trata de unos 70 jóvenes que han sido detenidos en estas condiciones y que han asegurado que se sienten traicionados por el programa promovido por el Gobierno para acabar con la inseguridad en las calles.