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El futuro del Aguila Arpía
Carlos Camarena Medina - Publicado:
Considerada como ave nacional desde hace mucho tiempo, el Aguila Arpía (Harpia harpyja) también simbolizaba el orgullo y la fuerza para los habitantes del istmo panameño en la época precolombina.No obstante, actualmente es una especie que se encuentra en peligro de extinción.Es un ave cuyo ciclo reproductivo es bastante largo, ya que una pareja de águilas arpías demora tres años en tener un pichón, mientras que el juvenil llegará a la edad madura, para tener sus propias crías, a la edad de cuatro años y medio.Según la Guía de las aves de Panamá, "esta magnífica águila ha disminuido mucho en número durante las últimas décadas y aparentemente era mucho más numerosa en el pasado".Agrega que a excepción de Bocas del Toro y Darién, hay pocos informes recientes de su presencia en el país, aunque probablemente aún se encuentre más o menos difundida en Kuna Yala y quizá en el norte de Veraguas.Es sorprendente que algunas permanezcan en la vertiente del Caribe en el área adyacente al Canal de Panamá y se han dado observaciones recientes en el Camino del Oleoducto, dentro del Parque Nacional Soberanía."Tristemente, las "arpías" a menudo no son particularmente hurañas ante la presencia del hombre y los cazadores se aprovechan de esto y casi instintivamente las matan en cualquier oportunidad", precisa.A pesar de su enorme tamaño, son aves que más que destacar su imponente presencia, suelen permanecer dentro o bajo el dosel del bosque, donde caza desde perchas o en vuelo asombrosamente veloz y ágil.Remontan el vuelo de vez en cuando y, por lo general, a baja altura y brevemente.Se alimentan de diversas especies pequeñas y medianas como el ñeque y el gato solo, la iguana, anfibios y culebras como la boa, aunque los monos y perezosos son sus presas preferidas.La "arpía" es un animal muy grande, y está entre las cinco especies de águilas más grandes en el mundo.Mide un metro de altura, y las hembras, que son más grandes que los machos, pesan hasta veinte libras, mientras que su compañero alcanza las once libras.Este año la Asamblea Legislativa aprobó el proyecto de Ley No.80 que declara el águila arpía como ave nacional, por representar a la nación desde época precolombina, y el cual también establece que la persona que capture, trafique, cause daño o la muerte a esta imponente ave, sus crías, huevos y nidos, será sancionada con multa de cinco mil balboasParadójicamente, a pesar que desde la escuela primaria conocemos que el águila arpía, representada en nuestro escudo de armas, es el ave nacional, esta declaración nunca se había formalizado legalmente, ello a pesar que esta ave se encuentra en peligro de extinción, producto de la creciente deforestación y la muerte a manos de los seres humanos.Y es que, tal como lo han validado estudios realizados por el Patronato Amigos del Águila Arpía y el Fondo Peregrino -sustentados en la tradición de los pueblos indígenas panameños y en la disminución de su población- es válida la decisión de declarar a esta especie como ave nacional.La bióloga del Patronato, Karla Aparicio, afirmó que el Fondo Peregrino-Panamá ha reportado quince nidos activos en la provincia de Darién, mientras que la Sociedad Audubon ha registrado otros dos en el Parque Nacional Chagres, en la cuenca hidrográfica del Canal, es decir, un total de 17 que multiplicados por tres (padre, madre e hijo) arrojan un total de 51 águilas arpías.Señaló que no saben qué ha ocurrido en Kuna Yala, ni con las águilas en el norte de Veraguas ni de Bocas del Toro."Lo más probable es que sí hay águilas arpías, solamente falta mayor interés para poder visitar todas estas áreas y motivar a la gente a que coopere brindando información", precisó.El director del Programa de Conservación de Rapaces Neotropicales del Fondo Peregrino-Panamá, Leonardo Sala , dijo que el "águila arpía es una especie indicador", lo que le suceda es reflejo de la situación que vive el bosque y, debido a que está a la cabeza de la cadena alimenticia, si desaparece, es porque no existen ni las presas ni el territorio suficiente de bosque que garantice su subsistencia.Según Salas, no es posible determinar con certeza la población de águilas arpías en Panamá.Lo que sí se sabe con seguridad es que la pérdida de los bosques, así como la cacería indiscriminada, son las principales causas de que el águila harpía esté desapareciendo."Posiblemente no existe en Panamá un área de suficiente tamaño para proteger una población saludable de águila arpía".