variedades
Un filtro que garantiza el bienestar familiar
Yovanska Spadafora - Publicado:
A pesar de que Panamá cuenta con un sistema de suministro de agua potable, el líquido que recibimos a través de los grifos y que a su vez utilizamos para llevar a cabo diversas actividades vitales, presenta problemas comunes desconocidos por los ciudadanos.En primer lugar, en el área metropolitana el agua contiene sedimentos, lo cual se define como partículas no disueltas o cualquier tipo de materia en suspensión.A su vez presenta turbidez, una medida indirecta (mucho más fina) de los sólidos disueltos.Esto se debe a que el agua tiene una capacidad amplia, pero limitada de disolver lo que se haya en su contenido; entonces, los sedimentos son los que exceden la capacidad de disolución, y por otro lado, la turbidez representa lo que ya está disuelto dentro del agua, pero no se ve.Los otros problemas se enfilan en color, olor, sabor y dureza, ésta última definida como el calcio y magnesio presente en el agua y que se desarrolla con más frecuencia en lo lugares en donde se abastecen con agua de pozo.Son estos los aspectos más relevantes por los que algunas personas han marcado una evidente tendencia al preferir agua embotellada, conducta que sumada a los purificadores y a la instalación de dispensadores de agua fría de calidad (más usadas en oficinas), representan alternativas para contrareestar el problema de calidad del vital líquido.Sin embargo, llevando a cabo un análisis de costo sobre estas opciones, la compra de agua embotellada o un dispensador (recordemos que se cambia el envase de abastecimiento constantemente) constituyen una inversión mayor en comparación con un purificador de uso residencial, los cuales cumplen la función de eliminar los sedimentos, el cloro excesivo, químicos y bacterias.Cada uno de los problemas expuestos anteriormente son tratados con equipos, cuyo concepto se aplica a nivel residencial e institucional.Tratamiento de cada caso.Según Rafael Moscote, gerente comercial de Prodima, empresa representante de la línea de purificadores Culligan, el proceso de instalación de un equipo determinado inicia con la detección de un problema en específico.En el caso de los sedimentos, se utilizan cartuchos anti sedimentación, los cuales varían dependiendo de la capacidad de retención que poseen.Dicho de esta manera, existen cartuchos de 5, 10 y 30 micrones, que es el nombre asignado a la medida que se utiliza para calcular el nivel de detención de las particulas no disueltas."Para ejemplificar, los micrones frenan el paso de particulas más pequeñas que una hebra de cabello.De igual forma, ellos guardan relación con el flujo que sale del grifo, es decir, que si coloca uno muy apretado y el agua tiene mucho sedimiento, la cantidad de líquido se reducirá", señaló Moscote.Así, es necesario trabajar, en un principio, con un cartucho de 30 micrones conectado a un filtro sencillo de uso residencial, que se coloca debajo del fregador y que disminuirá todo lo que el agua traiga en suspensión.Los problemas de color, olor y sabor, los cuales se dan por algo que venga disuelto o no dentro del agua (puede ser metales, tierra o cloro), son tratados con un filtro de carbón activado, que al igual de los de sedimentación, también poseen diferentes capacidades de retención.Normalmente, siempre se recomienda colocarlos después de los filtros de sedimentación, porque el carbón activado tiene la desventaja que se tapa más rápido si el agua contiene mucho sedimento, por lo que el primero actúa como un filtrador previo.Moscote asegura que cada filtro tiene un periodo de durabilidad de aproximadamente tres meses."La alerta de cambio ocurre cuando el filtro está saturado y el agua que sale del grifo disminuye".El precio de un filtro que trabaja estas dos etapas para la purificación, oscila entre los B/.200.00 y 300.00 dólares.Equipo especializado.Otro método de purificación es el sistema de osmosis inversa, el cual funciona con una membrana semipermeable y en todo su alrededor el equipo manda agua a presión.Por un lado pasa el agua que se encuentra libre de todo y por el otro se ejecuta un rechazo de todas las sales, las partículas disueltas.Este equipo tiene una capacidad absoluta de filtración por debajo de un micrón.En la segunda foto, se muestra un equipo de purificación por osmosis inversa, el cual trabaja con cuatro fases de filtración.El primer paso es un filtro de sedimentos y el segundo de carbón activado.Luego el agua pasa por una membrana de osmosis inversa en donde se purifica y se almacena en un tanque de reserva de tres galones.Finalmente, el líquido pasa nuevamente por un filtro de carbón activado para eliminar cualquier partícula que haya quedado y está lista para ser servida a través del grifo.Durante el proceso, la máquina tiene un poco de rechazo, lo que se traduce a que todos los disueltos se van por una tubería de desagüe y la misma trabaja con una capacidad de 50%.Esto quiere decir que, si se le introduce un litro de agua, saldrá ½ litro de líquido completamente purificado.Éste equipo tiene una aplicación para plantas desalinizadoras y también residenciales, como los filtros que utilizan cartuchos anti sedimentación y de carbón activado.