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Una Navidad inglesa
Nicolás Kusmin (Especial para Ey!) - Publicado:
Una buena noticia llega desde la alicaída Europa, los estudios ingleses Aardman han salido más que airosos de su asociación con Sony Animation Studios, para coproducir el segundo largo animado generado por computadora de su historia (el primero fue en 2006 y se llamó “Lo que el agua se llevó”).Aardman no es otra que la productora de las excéntricas criaturas “Wallace & Gromit” y de “Pollitos en fuga”, realizadas bajo la laboriosa tarea del Stop Motion, que consiste en filmar modelos de plastilina, resina y madera cuadro por cuadro.Con excelentes historias en su haber, los estudios ingleses fueron convocados nuevamente por Sony para realizar esta vez una historia animada sin contar con esa técnica tan exquisita, pero sí con la sensibilidad y la marca que Aardman posee.Sin duda, demuestran con esta incursión estar a la altura de los excelentes productos de Pixar (“Toy Story”, “Wall-E” y “Cars”, entre muchos otros).Tomando como excusa la Navidad, en esta oportunidad la directora debutante Sarah Smith –también guionista junto a Peter Baynham– desarrolla una historia en la que se da lugar a los valores, los vínculos y en especial a la tradición, con una dosis de humor más ligado a lo británico –la mayoría de los actores que prestaron su voz lo son– que a lo norteamericano.¿Cómo puede ser que Santa Claus entregue en una noche 2 mil millones de regalos a todos los niños del mundo? La respuesta parece en un principio sencilla: con un sistema ultramoderno y un equipo de 1 millón de elfos que permite entregarlos a razón de 18.14 segundos por casa visitada.Esta gran maquinaria está comandada por el propio Santa Claus, pero como parte de una dinastía de más de mil años.En esta nueva Navidad, que será la última para Santa Claus, ya que espera retirarse, será más que importante.Pero, ¿qué ocurrirá cuando entre esos miles de millones la entrega de un solo regalo falle? Es ahí cuando el hijo menor de Santa, Arthur (un poco torpe y confinado a ser el encargado de responder las millones de cartas de los niños de todo el mundo) entrará en escena.Pese a los intentos de retomar la maquinaria de entrega, con una base de operaciones que envidiaría cualquier sistema militar, Steve, el hijo mayor de Santa, y el heredero señalado, se desentenderá de la situación: finalmente un solo regalo parece un error posible.Arthur no cree en eso, su compromiso con la Navidad y su creencia harán posible convencer a su abuelo, el anterior Santa, que junte al viejo trineo y algunos renos, y así emprender la difícil tarea de entregar la bicicleta pedida por aquella niña.Darán la vuelta al mundo para intentar llegar antes que amanezca el 25 de diciembre.Las bandas sonoras no siempre están a la altura de las películas.Tal es el caso de Justin Bieber y su videoclip –pésimamente filmado– “Santa is Coming to Town” que tiene la particularidad de durar más de 4 minutos y presentarse antes del filme.A su vez, Hollywood (parece más un error de ellos que de los ingleses) se ha equivocado nuevamente con Latinoamérica, más precisamente con la Argentina.A mediados de año fue el caso de “X-Men: Primera Generación” donde se confundió a una ciudad montañosa del sur con una playa.Esta vez, pese a tener el sobreimpreso correcto se confunde a una ciudad llamada Trelew (del mismo nombre de la inglesa donde se debe entregar esa preciada bicicleta) ubicándola nada menos que en México, cuando está en la mismísima Argentina.¿Cómo puede ser que Hollywood confunda a países tan lejanos y diferentes? Pero pese a todos estos pequeños deslices en el marco general, “Operación Regalo” el filme animado entre Sony-Aardman, genera una empatía total.Es tierno, divertido, inteligente y muy disfrutable para todas las edades.El formato 3D está muy bien aprovechado, junto a la posibilidad de verlo y escucharlo en el idioma original con las voces de James McAvoy, Bill Nighy y Hugh Laurie, entre otros.Película diferente.“En Aardman siempre decimos que el estilo de la casa está en el espíritu más que en cualquier otra cosa”, declaró Peter Lord, productor de la película y cofundador de Aardman.“Nos gusta hacer diferentes clases de cintas.Esta fue radicalmente distinta a cualquier cosa que hayamos hecho, diferente pues se generó por computadora por supuesto, pero también fue distinta en su alcance, distinta en su diseño y distinta en su estilo de escritura.Es detallada, verbal, ingeniosa e inteligente”.