Atlético de Madrid y Real Sociedad, asión, presión e ilusión por la Copa del Rey
Se trata de un partido especial, ya que será de los últimos de Antoine Griezmann con el colchonero, mientras que la Real busca un título 38 años después.
Atlético de Madrid y Real Sociedad, asión, presión e ilusión por la Copa del Rey
La atracción de la Copa del Rey dispara este sábado (2:00 p.m.) la ambición, la ilusión y la pasión del Atlético de Madrid y la Real Sociedad, que compiten por ser campeones en el estadio La Cartuja entre la presión desbordante de la final, el riesgo de la derrota y el poder de la victoria, con Antoine Griezmann y Mikel Oyarzabal como líderes sobre el terreno.
No hay términos medios en un partido tan definitivo. No hay matices entre la euforia del ganador y la decepción del perdedor. Cada detalle, cada error, cada decisión, eleva su dimensión. No hay tiempo para la redención. No hay revancha. Son 90 minutos, 120 si hay prórroga, en los que confluyen meses y meses de trabajo, entrenamientos, viajes y encuentros. El fin del trayecto, para bien o para mal, es Sevilla, este sábado, con un único vencedor.
Ha sido invencible el Atlético en cada uno de sus últimos nueve enfrentamientos contra la Real, que venció la única final de la Copa que ha enfrentado a ambos a lo largo de la historia. Hace 38 años, el 27 de junio de 1987, en La Romareda, tras el 2-2 y la prórroga, en los penaltis, con la parada final de Luis Miguel Arconada al lanzamiento de Quique Ramos.
El descanso ha sido prioritario en los últimos días para el Atlético de Madrid tras la clasificación para las semifinales de la Liga de Campeones con un extenuante partido de vuelta contra el Barcelona, el pasado martes, rumbo a la final de la Copa del Rey con 94 horas entre el fin de un duelo y el principio de otro, ambos concluyentes.
La titularidad parece segura de Antoine Griezmann, ante ‘su’ final. Es el partido que cierra un círculo entre el equipo que lo lanzó al primer nivel y el conjunto con el que alcanzó las cotas más altas, cuando se avecina su despedida de España para jugar en el Orlando City a partir del próximo julio. A su lado es indudable Julián Alvarez, igual que Giuliano Simeone y Ademola Lookman por los extremos.
Enfrente, la Real Sociedad aterriza en la capital hispalense con la mochila llena de ilusión por disputar una final con público 38 años después. La afición se ha desplazado en masa recorriendo la península de arriba a abajo, y el objetivo no es otro que alzar la cuarta Copa del Rey en la historia del club.
Para ello, el cuadro txuri urdin deberá hacer un partido prácticamente perfecto ante un equipo en gran estado de forma, pero los donostiarras tienen armas para hacer daño al rival. El equipo llega descansado y al alza desde la llegada de Pellegrino Matarazzo, y ha demostrado su solvencia en escenarios de alto nivel y exigencia.