¡Con Negrito, sin Khadir, pero con Fe!
¡Con Negrito, sin Khadir, pero con Fe!
La espera ha terminado, la lista para el Mundial ya es una realidad. El DT configuró una plantilla que refleja fielmente la realidad del fútbol panameño actual: un grupo con un rodaje internacional inédito, legionarios repartidos por las ligas más diversas del planeta y una columna vertebral que se conoce de memoria.
Sin embargo, como suele ocurrir con cada convocatoria de esta magnitud, el debate no está solo en los que viajan, sino en las razones detrás de ciertos nombres y en el gran ausente que se queda en tierra.
Las certezas
El arco es, sin duda, una de las zonas de mayor tranquilidad. La competencia entre "Kuty" Mosquera (en el fútbol saudí), "Manotas" Mejía (con presencia en Nacional de Uruguay) es un lujo. Hay plena garantía y ritmo de alta competencia.
La defensa y la mitad de la cancha muestran la evolución del futbolista canalero. Ver nombres vinculados al Norwich City inglés como José "Coto" Córdoba, a la exigencia del fútbol turco con Michael Amir Murillo en el Beşiktaş, o el equilibrio de Cristian "Fulo" Martínez en Israel y Aníbal Godoy en la MLS, demuestra que Panamá tiene oficio y ritmo internacional, sumado al indiscutible talento de Adalberto "Coco" Carrasquilla, el motor creativo del equipo, aunque sobre su participación pesa la enorme preocupación dado que llega entre "algodones" debido a una lesión.
Es en este ecosistema es donde la presencia de Alberto "Negrito" Quintero despierta suspicacias justificadas. ¿Está en la lista por méritos deportivos vigentes con el Plaza Amador o es el pago de una deuda de honor tras aquella trágica lesión que lo privó del Rusia 2018?
La respuesta probablemente está en el medio. Si bien su ritmo ya no es el de hace 8 años, Thomas Christiansen parece valorar lo que "Negrito" Quintero representa fuera y dentro de la cancha: jerarquía y vestuario.
No es solo un premio de consolación tardío por lo vivido hace ocho años; es la búsqueda de un bastión anímico que sepa transmitir a los más jóvenes el verdadero peso de vestir la camiseta nacional en la máxima cita futbolística.
Lo inexplicable
El verdadero terremoto de esta convocatoria sacude la línea de ataque. Si bien es comprensible la apuesta por la confianza y el desgaste que ofrecen José Fajardo y Cecilio Waterman, o la verticalidad de Ismael Díaz, resulta sencillamente incomprensible la ausencia de Kadir Barría.
¿Cómo se justifica dejar fuera de la máxima cita al delantero que milita en el Botafogo de Brasil?
El fútbol brasileño es, por kilómetros, el más competitivo de nuestra región y uno de los más exigentes del mundo.
Que un panameño compita y se sostenga en ese entorno ya es un mérito de nivel élite. Prescindir de ese "chip" competitivo, de ese ritmo de juego y de la jerarquía que da el Brasileirão es un lujo que una selección como Panamá no se puede dar.
En los mundiales, los partidos se definen por detalles y Barría representaba esa chispa diferente, el factor impredecible que los rivales respetan por el simple peso de su club de origen.
La lista ya está firmada y el país cerrará filas en torno a los elegidos que sudarán la camiseta en la cancha. El grupo tiene argumentos de sobra para competir y hacernos soñar.
Pero queda la espina: si las cosas no salen de cara al gol en el torneo, la sombra de Kadir Barría será alargada y la "Marea Roja" no tardará en recordar que el talento de nivel de exportación brasileña se quedó viendo el Mundial por televisión.