Canasta básica y principios básicos para vivir
Sin duda estoy segura coincidirán conmigo cuando digo que el tema que ha ocupado nuestra atención y de los medios esta semana ha sido el control de precios de la canasta básica, medida que fue implementada desde el día de ayer a nivel nacional.
Sin duda estoy segura coincidirán conmigo cuando digo que el tema que ha ocupado nuestra atención y de los medios esta semana ha sido el control de precios de la canasta básica, medida que fue implementada desde el día de ayer a nivel nacional. Yo estoy muy familiarizada con el decreto y los productos ya que obviamente su implementación tiene mucho impacto en la industria en la que trabajo.
No voy a entrar a dar opiniones acerca del mismo, ya que realmente en temas de economía etc. soy todo menos experta, hay una razón muy de peso por la que estudié primero derecho y luego cocina y es porque los números y yo jamás nos hemos llevado bien, las matemáticas definitivamente no son mi fuerte.
Creo que es pronto para medir el impacto que la medida podría tener, lo que sí puedo decir con seguridad es que deseo de todo corazón que sea uno positivo y que favorezca a las personas que realmente lo necesitan.
Dentro de la lista de los productos uno que llamó mi atención fue la carne molida de primera, artículo que no pensé iba a encontrar ahí.
Otros de los productos incluidos son la papa y la cebolla nacional, el pan de molde y ciertas carnes usualmente consideradas de menor calidad como el pecho, el jarrete y la chuleta de cerdo regular.
Especialmente estos últimos tres productos activaron mi lado más creativo tan pronto los vi listados, ya que a pesar de ser más económicos no considero que deberían ser sinónimo de menos sabor y me puse el reto de utilizar alguno para hacer mi receta de hoy, para probar que el ahorro y el sabor no tienen que ser contrarios.
Este tema me ha hecho pensar en lo afortunada que soy y dar gracias a Dios, ya que a diferencia de muchos panameños y personas de tantas otras partes del mundo que tienen que medir y controlar hasta el último centavo para poder garantizar su comida, este no es mi caso.
Control de precios o no vivimos en un mundo donde la triste realidad es que las riquezas están muy mal repartidas y existen quienes la mayoría del tiempo no tienen certeza de cuál será su próxima comida.
Como toda medida, su éxito o fracaso dependerá en gran parte de nuestras acciones, espero que personas inescrupulosas no aprovechen la ley para lucrar y permitan que las medidas sean principalmente aprovechadas por quienes menos tienen, no es cuestión ahora de ir a asaltar un supermercado para acumular productos o para luego revenderlos como comida preparada al mismo precio de antes y así ganar más. Apelemos a nuestro lado empático y seamos solidarios con aquellos menos favorecidos, así como existe canasta básica también existen principios básicos por los que debemos guiar nuestras vidas.