Hipotiroidismo, un enemigo silencioso
Las embarazadas que no son tratadas a tiempo, según Montenegro, pueden sufrir desprendimiento de placenta antes del tiempo estipulado. Estos niños que nacen de madres con hipotiroidismo también nacen con problemas en la glándula tiroides, porque no son capaces de producir una cantidad suficiente de hormonas tiroideas porque la madre no fue tratada.
El hipotiroidismo es una enfermedad silenciosa que se desarrolla en forma de mariposa en el cuello y que consiste en que la glándula tiroides no produce suficiente hormona tiroidea.
Esta enfermedad, conocida también como tiroides hipoactiva, es más común en las mujeres y personas mayores de 30 años, con antecedentes familiares de diabetes tipo 1, las que han sufrido aborto, entre otros.
José Montenegro, especialista en Endocrinología en el Hospital Santo Tomás, explica que el hipotiroidismo es una alteración que ocurre en las tiroides porque no se produce suficiente hormona T3 y T4, que son las encargadas de regular la forma en que el cuerpo utiliza la energía y puede producir infertilidad.
Al planificar un embarazo es importante conocer qué es el hipotiroidismo en las embarazadas, cuáles son los síntomas, quiénes están en riesgo, cómo debe ser tratado y cuánto yodo debe consumirse.
Esta enfermedad silenciosa puede ocurrir antes, durante y después del embarazo y puede causar efectos muy graves en la salud de la madre y del hijo, si no es tratada a tiempo apropiadamente.
En las mujeres embarazadas puede causar hemorragia, anemia, preeclampsia, desprendimiento de la placenta antes de tiempo, entre otras.
Síntomas como fatiga, somnolencia, debilidad, intolerancia al frío, estreñimiento, dolores articulares y aumento de peso son algunos de los más comunes.
Las embarazadas que no son tratadas a tiempo, según Montenegro, pueden sufrir desprendimiento de placenta antes del tiempo estipulado. Estos niños que nacen de madres con hipotiroidismo también nacen con problemas en la glándula tiroides, porque no son capaces de producir una cantidad suficiente de hormonas tiroideas porque la madre no fue tratada.
Los niños que nacen con hipotiroidismo congénito padecen exceso de somnolencia, poco interés en alimentarse, bajo peso, un llanto bajo y ronco, poca evacuación intestinal y baja temperatura corporal.
La señora Inés Cedeño tiene 35 años de vivir con tiroides internas. A los 25 años de edad le fue diagnosticado hipotiroidismo congénito. Comenta que los médicos le detectaron el padecimiento dos años antes de tener a su primer bebé, porque lo heredó de su madre, quien falleció de cáncer en las tiroides. Al ver que su madre lo padeció, se hizo los exámenes. Confiesa que tenía varios síntomas, como por ejemplo se ahogaba con la saliva constantemente, bajaba de peso sin razón alguna, tenía taquicardia y en ocasiones se quedaba sin voz cuando hablaba.
A pesar de que es una enfermedad crónica, la llegada al mercado de Eutirox (levotiroxina) ha disminuido significativamente los síntomas que padecía.