Hoy paralizan Venezuela para presionar a Maduro
El ministro de Trabajo, Néstor Ovalles, tildó de "irresponsable" el llamado al paro y precisó que el gobierno velará que las empresas abran sus puertas y se sancionará a las empresas que incumplan.
Opositores siguen cerrando las calles en Caracas y otras regiones del país. EFE
El Gobierno venezolano y los empresarios del país están enfrentados antes del "paro cívico" convocado por la oposición que pretende con ello ejercer presión para que el presidente, Nicolás Maduro, suspenda la convocatoria a la elección de una Asamblea Constituyente, prevista para el 30 de julio.
El ministro de Trabajo, Néstor Ovalles, tildó de "irresponsable" el llamado al paro de 24 horas previsto para hoy y convocado por la coalición opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD) al que se han plegado sectores empresariales y obreros.
El chavista consideró que esta huelga no tiene asidero legal pues responde a motivos de índole político y no a cuestiones laborales.
"El brazo largo del Estado, del gobierno, se dispone para garantizar y proteger el derecho al trabajo de la clase obrera en el país", dijo Ovalles al canal estatal VTV donde advirtió que se vigilará que las empresas abran sus puertas.
La mayor patronal del país Fedecámaras cuestionó el proceso constituyente y consideró que la llamada revolución bolivariana pretende con este mecanismo transformar Venezuela en un "Estado comunista".
"No podemos bajar la guardia ante las amenazas del socialismo, y mucho menos ante la posibilidad de entrar abiertamente en un modelo comunista (...) La clase política en el poder carece de compromiso con los valores de la democracia", afirmó Carlos Larrazábal, designado el martes como nuevo presidente de Fedecámaras.
Por su parte, la Confederación de Industriales del país caribeño señaló que sus filiales operarán durante el jueves aunque respetarán la decisión de los trabajadores de sumarse o no al paro cívico "sin que esto tenga consecuencias de ningún tipo".