Estados Unidos y el Canal de Panamá
El primer gran problema que Estados Unidos tuvo que abordar durante la construcción del Canal, fue el sanitario. Científicos como William Crawford Gorgas y Walter Reed contribuyeron
El primer gran problema que Estados Unidos tuvo que abordar durante la construcción del Canal, fue el sanitario. Científicos como William Crawford Gorgas y Walter Reed contribuyeron a la erradicación de la fiebre amarilla, mediante el control del vector, el mosquito Aedes aegypti, y la malaria transmitida por la hembra del mosquito Anopheles albimanus. Todos estos conocimientos científicos fueron adquiridos en Cuba, con el doctor Carlos J. Findlay, genuino descubridor del mortal vector. No obstante, miles de obreros, mayormente antillanos, perdieron la vida durante la construcción de esta vía acuática.
No siempre, ni todos los panameños estuvieron de acuerdo con la construcción de ese canal en el territorio de Panamá. Fueron muchos los eventos de protesta realizados en Panamá, por la lucha de alcanzar su plena soberanía. Para lograr esto, Panamá tenía que lograr suprimir la Zona del Canal controlada por Estados Unidos. Esto significaría la unificación de su territorio nacional y la adquisición y control del Canal.
Entre las protestas y otros eventos que podemos mencionar está el Movimiento Inquilinario en 1925, organizado por varios sindicatos obreros. Las tropas norteamericanas procedentes de la Zona del Canal, intervinieron en Panamá para restablecer la calma, uniéndose a los burgueses propietarios de las viviendas y oprimiendo al pueblo trabajador.
A finales de la década de los 30, se firmó el tratado Arias-Roosevelt, el cual abolía el Protectorado que Estados Unidos tenía con Panamá, no obstante, la República continúa como una colonia donde Estados Unidos ejercía plena hegemonía.
En la década del 40, Panamá le permitió a Estados Unidos, el establecimiento de 134 bases militares en territorio nacional. A cambio de tan desmedidas concesiones, la República recibía 300,000 dólares anuales en concepto de arrendamiento. Después de finalizada la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos pidió un tratado para mantener 100 sitios de defensa y bases militares en todo el país, en el año de 1947. Masivas protestas del pueblo panameño obligaron a la Asamblea Nacional de Panamá, a rechazar el tratado conocido como Filós-Hines, de 1947. Nuevamente la clase trabajadora de Panamá reclamó y defendió su soberanía.
En 1955, se aprobó el tratado Remón-Eisenhower. Este acuerdo representó para Panamá pingües beneficios y no dice nada de abolir la Zona del Canal.
La Federación de Estudiantes de Panamá realizó en 1958, la llamada Operación Soberanía. El acto consistió en plantar banderas panameñas en la Zona del Canal, principalmente en el Edificio de la Administración.
El 9 de Enero de 1964, estudiantes del Instituto Nacional de Panamá protestaron en la Zona porque no se izó la Bandera nacional en la escuela Balboa High School, localizada dentro del enclave.
El presidente Roberto F. Chiari y el presidente John F. Kennedy habían llegado a un acuerdo para que se izara la Bandera panameña en algunos edificios de la Zona. Los estudiantes fueron agredidos por los alumnos de esa escuela, junto con sus padres y otros residentes de la Zona. Este pequeño grupo de estudiantes, a quienes la Policía Militar había autorizado a entrar a la Zona en representación de los estudiantes del Instituto Nacional, fueron expulsados de allí por esa misma policía militar. Se formó una gran lucha cuando fuerzas militares llegaron a la frontera de la Zona para reprimir a los estudiantes. El pueblo panameño se unió a los estudiantes. Se formó un tumulto en el que murieron 23 panameños en desigual encuentro: revólveres y rifles contra piedras y palos. Los heridos excedieron los 200. Este incidente fue conocido inmediatamente en todo Panamá, y se formaron encuentros de protestas en Colón, Río Hato, Puerto Armuelles y otras localidades. El incidente, que duró varios días, causó que el Gobierno de Panamá rompiera relaciones diplomáticas con Estados Unidos y que el presidente Roberto Francisco Chiari exigiera una revisión estructural del ignominioso tratado Hay-Bunau-Varilla. Las relaciones diplomáticas se reanudaron tres meses después con la mediación de la Organización de Estados Americanos.