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La cara negra del racismo
REDACCION - Publicado:
Cuenta la historia, en voz de quienes guardan vivos esos momentos casi ocultos, que a la llegada de Jorge Illueca a la presidencia de Panamá, algunos dudaban de la aceptación que tendría, mientras otros abogaron por "resignarse a contar con un presidente negro".Estuvo en el poder ocho meses, pese a los comentarios de la época, no recuerda haber sido discriminado, porque "no tengo complejos", como señaló a El Panamá América.Sin embargo, Rubén Darío Paredes, general retirado de las antiguas Fuerzas de Defensa, no olvida esas frases y las refuerza calificando la discriminación racial como una "tendencia silenciosa" de la que no escapa el gobierno actual porque en los cargos públicos casi no se ve "gente morena".En la memoria del abogado Melvin Brown no hay registro de un día en el que Illueca se pronunciara plenamente como negro, sin embargo, si de presidentes afropanameños como Illueca, se trata, "en Panamá todos lo han sido", desde un punto de vista étnico.Su tesis se apoya en estudios científicos y antropológicos como los de National Geographic que indican que la "Humanidad nació en Africa".Lo que reconoce, ha revolucionado la concepción sobre raza y etnia.¿Por qué?, simplemente porque significaría, según Brown, que "todos los seres humanos tenemos raíces africanas", mientras no se reclame especificidad étnica.Son más de la mitad de la población panameña pero la pobreza y la marginalidad siguen llevando el apellido afropanameño.Los barrios populares y la cruda realidad económica en sectores tradicionalmente desposeídos de provincias como Colón, Darién y Panamá hablan de una etnia negra que dijo adiós a la esclavitud para abrir paso a los estereotipos raciales de este tiempo.Sucede, entienden algunos de los consultados por El Panamá América, que la igualdad, esta vez, resultó contraproducente.En ello coinciden abiertamente el sociólogo Gerardo Maloney y el Informe Nacional de Desarrollo Humano (INDH) Panamá 2002.Y es que a juicio de ambos, al no estar los afropanameños directamente vinculados a algún sector específico en los planes y programas de desarrollo, es poco probable un significativo avance en materia social.En otras palabras, la delincuencia, mendicidad, baja autoestima y discriminación no tienen aún fecha de caducidad.Para Maloney, ese concepto que en la Constitución Nacional se promulga como la igualdad de todos los panameños sin importar "raza, religión, clase social o ideas políticas" no es más que un "cortapisa".Gracias a esa generalidad, "la población negra de Panamá se mantiene fragmentada en intereses de partidos".Acá ha faltado organización, lo reconoce y con humildad acepta que en ello los "indígenas han sido más responsables que nosotros".El negro tiene poca participación en cargos de decisión en el sector público y privado.El INDH no maneja cifras concretas ni razones de ese aislamiento, sin embargo, Maloney cree que no hay expresión real de la fuerza que representan.Para estas elecciones las cosas tienen que cambiar, asegura Maloney.Esta vez quieren ser más que "clientela política" como ha ocurrido hasta la fecha, por lo que prepararon una "Plataforma Política de los Afropanameños" y los candidatos a presidentes ya están al tanto.El documento les fue presentado en noviembre del año pasado con el propósito de que sean efectivas las políticas públicas dirigidas a la población negra, porque "sorprende que siendo Panamá un crisol de razas no haya un ministro negro, que las cárceles estén llenas de gente negra y en los estereotipos los delincuentes son de piel oscura, pero los de cuello blanco no somos nosotros".La Plataforma Política de los Afropanameños constituye el sentir de estos grupos frente a las actuaciones de los gobiernos a través de la historia en lo que a políticas públicas se refiere.Tres de los cuatro aspirantes a la presidencia de la República plasmaron sus firmas en el documento que les fue presentado en noviembre del 2003.Guillermo Endara, de Solidaridad, fue el gran ausente.Con más de 500 años de presencia y contribución al desarrollo nacional y a la "construcción de una sociedad multiétnica y pluricultural", como se indica en la exposición de motivos, los afropanameños continúan constituyendo uno de los "sectores sociales más impactados por el desempleo, la pobreza y otros males sociales".Además subraya que la propia política de exclusión, fundamentada por concepciones discriminatorias, hace mucho más difícil las posibilidades de que este sector transforme su situación.En 17 puntos se enumera lo que llaman "herramientas de organización para planificar las acciones de los afropanameños a lo largo y ancho de todo el país".Solicitan, entre otras cosas, ser incluidos con igual nivel de importancia, que otros grupos humanos en todos los programas, consultas y estudios socioeconómicos que se realicen en Panamá.Del mismo modo, que los acuerdos y convenios internacionales que el Estado haya suscrito o aquellos a los cuales se haya adherido, sean de carácter mundial o regional, incluyan derechos y garantías para la población afropanameña y beneficien directa o indirectamente a ésta.Exigen también que sean incluidos representantes afropanameños en las mesas de diálogos nacionales y regionales.Por otro lado, solicitan su representación en la Constituyente, para que en la nueva Constitución se incluya todo lo necesario, en espíritu y en ley, que elimine toda forma de discriminación y garantice un régimen de igualdad real.A mediados del Siglo XIX, miles de trabajadores afroantillanos, principalmente jamaicanos, llegaron al Istmo de Panamá para participar en los trabajos infraestructurales del Ferrocarril Transoceánico, al igual que para el proyecto del Canal Francés.Luego, para el Siglo XX llegan al Istmo procedente de Barbados, Trinidad, Guyana, Saint Kitts, Santa Lucía, Martinica, Grenada, Curazao, Guadalupe y San Vicente, más del 60%, de la fuerza laboral que participó en la construcción del actual Canal de Panamá, según se indica en el documento Plataforma Política de los Afropanameños a la que tuvo acceso El Panamá América.El profesor Gerardo Maloney, sostiene que las primeras generaciones de antillanos que vinieron al Istmo no fueron incorporadas a la sociedad.La prueba más contundente, dice, es la Constitución de 1941 que hablaba de "raza de migración prohibida" y que constaba de especificaciones concretas hacia "el antillano y además legitimaba acciones de apropiación de bienes de estos sectores y de los chinos".Leroy Joseph Husband, elegido tres veces concejal preparó para El Panamá América una reseña que recoge algunos de los nombres que sobresalen en la trayectoria política de la etnia negra en nuestro país.Luis Anderson y George Fisher (Ministros de Trabajo), David Constable (viceministro), Orville Gooden (Ministro de Hacienda y Tesoro), Hugo Wood (viceministro).George Washington Westerman (ONU), Hugo Wood (Jamaica), Eugenio Newman (Haití), Dean Butcher (Jamaica), Franklin Barret (Jamaica), Roberto Barrow (Barbados y Trinidad y Tobago).Donna Prescott (Nueva York), Dr.Sinclair (Haití), Cyntia Brown Franklin (Nueva York).Fernando Bradley, Leroy Husband, Mariela Hoyte, Héctor Gadpaille, Walter Watson y George Fisher (suplentes).Generoso Simons (Panamá), Alfredo Gragwell (Panamá), Basilio Duff (Bocas del Toro), Thelma King (Colón), Harvey Mitchell (Bocas del Toro), Mario Miller (Bocas del Toro), Benicio Robinson (Bocas del Toro), Samuel Mowatt (suplente a legislador Panamá).Javier Parker, Walter Lawson, Kenneth Nightingale, Jorge Gregoire, Guendolyn Grinon.