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Panamá abre sus fronteras al “Juego On Line”
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Luego de un año y medio de estudio y discusión, el Pleno de la Junta de Control de Juegos, expidió la Resolución No.65 de 25 de octubre de 2002, mediante la cual se aprueba el Reglamento para la Operación de Juegos de Suerte y Azar y las Actividades que originan apuestas realizadas a través de Sistemas de Juegos de Comunicación Electrónica.Somos unos convencidos de la conveniencia de este proyecto para el país.La nueva reglamentación establece la posibilidad de que los administradores/operadores de agencias de apuestas deportivas internacionales y de casinos por Internet, se instalen en Panamá, lo que será una fuente significativa de empleos.También permitirá el registro en la Junta de Control de Juegos de proveedores de software, empresas dedicadas al servicio de pago por Internet, empresas proveedoras y consultoras en general.El reglamento no permite a panameños acceder y jugar en línea en empresas autorizadas por la Junta de Control de Juegos, por lo que no representa competencia para la industria local, ni amenaza de enviciar a familias panameñas.Esta actividad se concretará con la adquisición e instalación de tecnología de punta, contratación de personas que hablen varios idiomas (inglés, chino, alemán) y utilización del sistema de telecomunicaciones.Solamente se podrán recibir apuestas desde el extranjero.Los ingresos provenientes de la actividad no estarán sujetos al pago de impuesto sobre la renta, impuesto de dividendos, lo que hará muy atractiva la plaza para los administradores/operadores.Las sumas a pagar a la Junta de Control de Juegos son mínimas: sólo un derecho a llaves de B/.40,000.00 y una suma fija anual de B/.20,000.00.Lo que se busca es que más empresas se establezcan en nuestro país, contraten mano de obra panameña, adquieran inmuebles o los arrienden, y en fin, atraer la inversión extranjera y fortalecer la debilitada economía panameña.Como ejemplo del desarrollo de la industria, veamos el caso costarricense.Para el año 2000 existían 120 empresas establecidas dedicadas a actividades de suerte y azar por Internet.Producto de esta actividad, ingresaron a ese país 100 millones; esta cifra no incluye participación del Estado en la actividad.Se estima que entre todos los negocios se alquilaron 35 mil metros cuadrados por un monto anual de US$7.3 millones.Durante el año 2000, se pagaron US$53.7 millones en salarios, lo que representa un salario promedio de la industria de US$895.00 mensuales.No obstante, el vecino país no se distingue por su infraestructura de telecomunicaciones y carece de una legislación que regule la materia y que dé seguridad jurídica al inversionista.Por su parte, Panamá, tiene una excelente infraestructura de telecomunicaciones, un moderno centro bancario, estabilidad monetaria y una legislación de suerte y azar con una excelente reputación.El papel de las firmas de abogados, de las empresas de consultoría, de telecomunicaciones y relacionadas al mundo del Internet será determinante para atraer esta inversión foránea.El Reglamento redactado goza de los más altos estándares de calidad, se basa en legislaciones como la del Estado de Queensland en Australia y de Canadá, que tienen una gran reputación, pero altas tasas impositivas.Se asumen medidas muy firmes para prevenir el blanqueo de capitales en la industria del juego por Internet.El Reglamento obliga a los administradores/operadores a mantener una cuenta de reserva y una de custodia para asegurar el pago de los apostadores.Se podrá presentar reclamos directamente a la Junta de Control de Juegos mediante un hipervínculo en la página web del operador.Finalmente, el reglamento ha sido sometido a una amplia consulta.Todo el que se acercó a la Junta de Control de Juegos tuvo oportunidad de opinar y aportar al mismo.Por medio de la Organización de los Estados Americanos (OEA) fue contratada una firma consultora de Las Vegas, Nevada, que revisó el proyecto.Existen tareas pendientes a nivel de Junta de Control de Juegos para garantizar la eficacia de la nueva regulación.Estos temas en lo absoluto atrasarán el proceso de licenciamiento, y serán más bien una garantía para el apostador y para nuestro país.Debemos contratar personal idóneo y proveernos de los recursos para tales efectos.Adicional, se requiere a nuestro juicio, contratar firmas consultoras internacionales para que asesoren al ente regulador en las medidas de seguimiento, principalmente, en cuanto al soporte técnico, revisión de los “softwares” y medidas antiblanqueo de capitales.Panamá asume el compromiso mediante el Decreto Ley 2 de 1998, de solamente contratar con personas honestas, de alta integridad moral y financiera, con experiencia, asegurándose que el dinero que utilizarán sólo proviene de fuente lícita, y que el sistema utilizado podrá identificar la identidad del apostador o el origen del dinero apostado.Las firmas de investigadores privados internacionales jugarán un papel decisivo en la etapa de contratación.Existen empresas muy serias en el ámbito internacional que pueden coadyuvar con nuestro esfuerzo.*Secretario Ejecutivo de la Junta de Control de Juegos.