Con multitudinario desfile y boda campesina, Ocú celebra la 53.ª edición del Festival Nacional del Manito
En esta festividad se vivió una de las tradiciones más emotivas: el matrimonio campesino, protagonizado por Marta Irene Rodríguez Montenegro y Juan González.
El Festival Nacional del Manito constituye una de las celebraciones de mayor riqueza cultural en Panamá, convirtiéndose cada año en un punto de encuentro fundamental para preservar y exaltar el folclore nacional.
Las calles de Ocú se convirtieron en el escenario de un colorido recorrido por la historia, las costumbres y las manifestaciones culturales que definen la identidad del campesino ocueño, durante el gran desfile típico y folclórico de la 53.ª edición del Festival Nacional del Manito.
El desfile reunió tradicionales estampas folclóricas que evocan la vida del campesino de antaño, sus vivencias cotidianas y aquellas costumbres que, generación tras generación, han quedado grabadas en la memoria colectiva del pueblo herrerano.
Estampas folclóricas y el icónico Duelo del Tamarindo
Entre las representaciones más emblemáticas de esta jornada cultural destacaron el Duelo del Tamarindo, el muerto en talanquera, el traslado de enfermos en hamaca y diversas escenas que recrean la cotidianidad del campo en épocas pasadas.
El Festival Nacional del Manito constituye una de las celebraciones de mayor riqueza cultural en Panamá, convirtiéndose cada año en un punto de encuentro fundamental para preservar y exaltar el folclore nacional.
Matrimonio campesino: Una boda real en la Iglesia San Sebastián de Ocú
En el marco de esta festividad se vivió una de las tradiciones más emotivas: el matrimonio campesino, protagonizado por Marta Irene Rodríguez Montenegro y Juan González, una pareja ocueña seleccionada entre 20 aspirantes para recibir el sacramento.
A diferencia de las representaciones teatrales del programa, el matrimonio campesino es una boda real, celebrada en la Iglesia San Sebastián de Ocú y acompañada por familiares, empolleradas, hombres ataviados con el tradicional montuno ocueño, miembros del Patronato del Festival e invitados especiales.
Tras la ceremonia religiosa, la comitiva acompañó el traslado de los nuevos esposos hacia los terrenos de la Feria San Sebastián de Ocú, donde continuó la celebración compartiendo en un ambiente que rescata las costumbres autóctonas de los antepasados.