Escuelas de Panamá Oeste tendrán vigilancia policial
Muchos inspectores escolares no son respetados por los estudiantes, no tienen incentivos salariales y muchos llevan varios años de estar interinos. Por ello, recibirán apoyo de la Policía de la Niñez y la Adolescencia para alejar a los jóvenes de los delitos, al menos en los predios de sus escuelas.
En un intento por frenar las actividades delictivas que tengan como protagonistas o víctimas a estudiantes menores de edad, la Policía de la Niñez y Adolescencia de la décima provincia asignará a sus unidades como custodios de escuelas y colegios de la zona.
La medida busca, entre otras cosas, controlar el deambular de estudiantes y civiles extraños que puedan subvertir el orden en los predios escolares y reducir la ola de actos ilegales que se incuban a lo interno de algunas escuelas.
Esta iniciativa fue adoptada de forma conjunta por los ministerios de Educación (Meduca), de Desarrollo Social (Mides) y la Policía de Niñez y Adolescencia, y fue anunciada en reunión celebrada en el Instituto Fernando de Lesseps de Arraiján.
Al encuentro fueron convocados también todos los inspectores escolares del área.
Ya se dispuso que a la entrada y la salida de clases en cada plantel, y en el intermedio, se mantendrán unidades de la Policía de Menores a fin de preservar el orden, ya que se detectó poca comunicación entre los directivos de algunos colegios con los encargados de supervisar al estudiantado, y ellos, los inspectores, necesitan respaldo para ejercer su autoridad.
El director regional del Meduca en el Oeste, Félix Alvarado, sostuvo que la entidad a su cargo dará todo su apoyo para evitar que sigan creciendo las estadísticas de delincuencia y que incida en las escuelas, para lo cual se estudia la posibilidad de nombrar nuevos inspectores, especialmente en los colegios que registran mayor matrícula.
Para ayer, jueves, en la tarde, Alvarado tenía una reunión con la Policía para ultimar detalles sobre la presencia de estos en los colegios, aunque ya se había acordado que se mantendrían agentes de lunes a viernes, en horarios matutinos y vespertinos.
En el encuentro también se propuso que, a través del Mides, se adopten otras medidas aplicables en los hogares de donde se ha comprobado que provienen los estudiantes más conflictivos de los planteles educativos.
El teniente José Ripamonte, de la Policía de Menores de Arraiján y uno de los promotores de campañas para alejar a la juventud y a la niñez del vicio y el pandillerismo, apeló al apostolado de los educadores y en especial de los inspectores que tienen la responsabilidad de vigilar la conducta de los estudiantes para que sean más enérgicos y denuncien acciones y actitudes que contribuyan al aumento delictivo.
“Si por alguna razón se presenta un caso o se sospecha alguna incidencia que pueda alterar el orden escolar y la policía no está presente, los directores y los inspectores contarán con una línea telefónica directa para que nos llamen e inmediatamente estaremos en el área brindando el apoyo”, indicó el oficial.
Ripamonte hizo un llamado a todos los involucrados para que no echen por tierra los trabajos que se han venido realizando de dictar seminarios para la prevención del bullying en las escuelas, en los que han participado más de 1,000 estudiantes y para frenar las estadísticas de actos delictivos y pandillerismo en los que participan menores en edad escolar.