Estudiantes de la UNACHI exigen renuncia de la rectora si no se resuelve la falta de presupuesto
También se han denunciado destituciones y suspensiones de funcionarios.
Los dirigentes advirtieron sobre la falta de pago a los docentes.
Un grupo de dirigentes estudiantiles lanzó un ultimátum a las autoridades de la Universidad Autónoma de Chiriquí: si la próxima mesa de diálogo con el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) no soluciona la situación presupuestaria, solicitan a la rectora y a todo su equipo de vicerrectores poner sus cargos a disposición de forma inmediata.
Los dirigentes advirtieron que la falta de pago a los docentes podría impedir que se dicten las clases, afectando la culminación del semestre académico.
Carlos Troestch, vocero del movimiento estudiantil, acusó a la administración de la UNACHI de usar el conflicto político con el gobierno como un mecanismo de castigo hacia los estudiantes.
La rectora Etelvina de Bonagas confirmó que el Estado no ha transferido los fondos necesarios para cubrir la planilla de los docentes ni los costos operativos de la universidad. Esta situación ha generado incertidumbre entre el personal docente.
También se han denunciado destituciones y suspensiones de funcionarios bajo denuncias de persecución laboral.
Indira Candanedo, exdirectora de Recursos Humanos de la UNACHI, quien está separada de su cargo sin derecho a sueldo, calificó los procesos disciplinarios de esta casa de estudios superiores como una “auténtica vergüenza” que viola derechos humanos elementales.
Candanedo explicó que el Consejo Administrativo de la universidad, encargado de evaluar apelaciones, ha implementado una política que impide a los funcionarios investigados ejercer su derecho a la defensa.
La exjefa de personal aseguró que la UNACHI no enfrenta casos aislados de nepotismo, sino un esquema institucionalizado de clientelismo. Según sus declaraciones, altos cargos, incluido el vicerrector académico, mantienen a familiares directos trabajando en planillas de departamentos clave, como la Vicerrectoría de Investigación y Postgrado.
Este panorama ha generado una atmósfera de tensión dentro de la universidad, entre estudiantes y administrativos.