Productores piden a las autoridades no dejarse 'intimidar' por Costa Rica
Panamá negó que el conflicto sea una "acción unilateral o arbitraria"; los productores nacionales han enfrentado medidas similares de la contraparte.
La restricción impuesta a Costa Rica prohíbe la importación de plátano, banano, carnes de res, de cerdo, de pollo, lácteos, piñas y fresas. Foto: Pexels / Epasa
El anuncio de la presidenta Laura Fernández con respecto al bloqueo comercial que existe entre Costa Rica y Panamá desde hace aproximadamente siete años, a juicio de Augusto Jiménez, productor y abogado, es un "irrespeto al derecho internacional" e intenta, como ha ocurrido en otras administraciones, presionar mediáticamente a la contraparte para que desista antes de que la Organización Mundial del Comercio (OMC) deje su fallo en firme.
Al letrado le preocupa que las autoridades costarricenses quieran desconocer la facultad que por ley tienen las naciones de apelar a la respuesta del ente internacional cuando no se han agotado los recursos legales a los que tienen derecho.
Mencionó que, si bien es cierto que el tribunal de arbitraje falló a favor de Costa Rica, aún falta que el juzgado de apelaciones dé su veredicto; por tanto, como señaló el Ministerio de Comercio e Industrias (MICI), Panamá no ha caído en desacato; al contrario, está respetando la ley, tiempos y mecanismos del organismo internacional.
Jiménez coincide con el Gobierno en que lo relevante en esta disputa no es la calidad de los productos, sino la defensa del sector agropecuario de cada uno de los países involucrados; por ello, respalda la postura que han tomado ante el anuncio de Fernández.
"La presidenta (de Costa Rica), con el respeto que se merece, ha subido el tono, y se le comprende porque el único argumento que puede tener es la parte mediática, pero nosotros tenemos un gobierno independiente, con respeto al derecho internacional, por lo que no podemos decidir y tomar acciones cuando ese proceso no está en firme", subrayó.
Agregó que, mientras se resuelve la acción legal, el país debe hacer respetar su soberanía sin caer en presiones porque ha cumplido con el proceso a cabalidad en términos de tiempo y fondo.
La restricción impuesta a Costa Rica prohíbe la importación de plátano, banano, carnes de res, de cerdo, de pollo, lácteos, piñas y fresas.
Marcos Ávila, productor de leche en Ocú, provincia de Herrera, considera que la disputa entre ambos países puede resolverse de manera diplomática, siempre y cuando las negociaciones tomen en cuenta la opinión de quienes conocen el sector.
"Hay que involucrar a todo el sector agropecuario para llegar a buenas conclusiones que no afecten al rubro", dijo.
El productor sostiene que es necesario que se establezcan políticas claras en defensa de la producción local, no solo para hacer frente al aumento de las importaciones, sino a las inclemencias del tiempo, fragmentación de la agricultura familiar e incremento en los costos de producción.
Panamá, a través del Ministerio de Relaciones Exteriores (MIRE), negó que el conflicto sea una "acción unilateral o arbitraria", afirmando que durante años los productores nacionales han enfrentado restricciones sanitarias y comerciales impuestas por Costa Rica, lo que ha afectado significativamente a las empresas y la generación de empleo.
Costa Rica, de acuerdo con la entidad, decidió no someterse a las evaluaciones técnicas solicitadas a ambas partes; por tanto, el recurso de apelación presentado ante la OMC es un derecho legítimo en defensa de los intereses comerciales y sanitarios de Panamá y sus productores bajo reglas claras.
El ministro de Comercio e Industrias, Julio Moltó, ha manifestado en declaraciones anteriores su disposición al diálogo, siempre que las condiciones sean recíprocas para todos los actores de la cadena productiva.