Varela: Un mandatario que no tolera ser cuestionado
El cargo de presidente de la República debe estar abierto a opiniones adversas, a cuestionamientos de los medios de comunicación, algo que no ha ocurrido ...
Varela: Un mandatario que no tolera ser cuestionado
El cargo de presidente de la República debe estar abierto a opiniones adversas, a cuestionamientos de los medios de comunicación, algo que no ha ocurrido en varias ocasiones con Juan C. Varela.
Uno de esos momentos ocurrió hace seis años, un día como hoy, cuando Varela, que en ese entonces era vicepresidente y canciller, perdió la calma durante un discurso del analista internacional Julio Yao, en el acto de recordación de los Soldados de la Independencia.
“Yo estaba leyendo mi discurso y en la parte final, el entonces vicepresidente me interrumpió, no sé por qué motivo, pero obviamente debió haber guardado la compostura y en todo caso haberme contestado después, llamándome o solicitando una réplica”, manifestó el profesor a Panamá América.
“Quizás hubo algo en el discurso que no le agradó o no estaba de acuerdo, pero eso no es motivo para hacer lo que hizo”, consideró.
Yao planteó que cualquier persona, no solo el presidente, debe buscar siempre la manera más respetuosa de decir las cosas, aunque no le guste.
“Tiene que guardar la compostura y no sacar provecho del hecho de que sea el mandatario, porque eso amedrenta e intimida a la persona”, dijo Yao.
Reincidente
En marzo de este año, el jefe del Ejecutivo volvió a perder el control durante un acto oficial del programa Techos de Esperanza, en Chiriquí, cuando un residente le cuestionó sobre la lentitud del Gobierno.
En medio del discurso, el morador gritó: “¡No estás haciendo bien el trabajo!”. A lo que Varela respondió: “Usted me respeta a mí, yo soy el presidente de la República”.
Tres semanas después, el mandatario volvió a perder el control, cuando una periodista de TVN le preguntó qué haría con el entonces director del Instituto de Mercadeo Agropecuario (IMA), Edwin Cárdenas, quien había cometido nepotismo.
Visiblemente molesto, Varela respondió: “Aquí solo hay un presidente de la República, no tres millones de mandatarios”.
Ese incidente fue ignorado por los canales de televisión, que editaron las declaraciones y solo difundieron cuando Varela alegaba que había sido muy claro en decir que estaba evaluando los ocho meses de gestión de Cárdenas, quien posteriormente renunció.
Para el analista político Mauro Zúñiga, el presidente debe atender todos los cuestionamientos que le haga la población.
A juicio de Zúñiga, la acción de Varela de agredir verbalmente a la población es producto de que se siente acorralado, porque van a salir todas las irregularidades que cometió durante los 26 meses que estuvo en el pasado gobierno.
“Él quiere expresar ante la comunidad una imagen de una persona santa, apegada a la iglesia, rezadora y que no se despega de la Biblia; sin embargo, esta es una percepción que no es cierta”, sostuvo.
Otro caso ocurrió cuando el periodista de Sertv, Ricardo Peñalba, le hiciera una pregunta referente al acontecer político, y al terminar la entrevista el entonces vicepresidente le dijo: “Tú eres un empleado público, entonces no me puedes hacer esas preguntas, me estás entendiendo, no lo puedes hacer”.
Aunque luego se disculpó con el reportero, su manera de actuar fue un aviso previo de lo fácil que puede perder el control, el hoy mandatario, un puesto que quien lo ocupe, como lo dijo el presidente del desaparecido Frente Amplio por la Democracia (FAD), Fernando Cebamanos, “siempre debe estar abierto a consultas”.