Oro histórico, héroes olvidados: el béisbol panameño merece mucho más
Falló la Federación Panameña de Béisbol (FEDEBEIS), como ha fallado en tantas otras ocasiones, al no preparar un buen recibimiento para estos héroes olvidados,
Jugadores del béisbol panameño con la medalla de oro. Foto: Fedebeis
Los ganadores llaman la atención y concitan interés, porque son quienes reciben los laureles de las grandes mayorías. Pero cuando ocurre lo opuesto, los perdedores suelen caer en el olvido y son ignorados.
En esta ocasión, lamentablemente, pasó desapercibida la proeza que acaban de alcanzar nuestros peloteros, al conseguir, por primera vez en la historia, la medalla de oro en béisbol en unos Juegos Centroamericanos y del Caribe.
Decía en mi anterior columna que esta histórica medalla también representa una especie de respiro para un deporte que forma parte del ADN deportivo de los panameños, pero que en los últimos años había dejado de hacer el ruido internacional que históricamente se esperaba de él.
Y pareciera que los directivos del béisbol panameño son tacaños a la hora de reconocer los méritos de nuestros peloteros. Estoy seguro de que, si este hubiera sido el caso del fútbol, con ningún o pocos triunfos internacionales, todavía estaríamos celebrando por todo el país esta excelente actuación de los jugadores criollos.
Falló la Federación Panameña de Béisbol (FEDEBEIS), como ha fallado en tantas otras ocasiones, al no preparar un buen recibimiento para estos héroes olvidados, que dejaron el pellejo en el terreno de juego y dejaron en alto el nombre de Panamá.
Después de 25 años desde aquella última final, los peloteros panameños se ganaron algo que pocas veces se consigue en el deporte: el aplauso de pie de todo un país.
Hay tantos momentos especiales en la historia de nuestro béisbol que esta victoria es, sin duda, uno de ellos. Por eso, este oro debe celebrarse como merece.
Porque una medalla de oro no puede convertirse simplemente en una fotografía para el recuerdo.
De lo que sí estoy seguro es de que nadie, o muy pocos, tienen presente este histórico triunfo del béisbol istmeño en tierras quisqueyanas.
Ojalá esto no vuelva a ocurrir.