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Elidia Wong Miranda y Los Versos de Onyn
Héctor Collado - Publicado:
La poesía es un temperamento que se expresa con lenguaje artístico.Cuando se escribe un poema se está creando una obra de arte.Sabemos que no todo sonido es música ni cualquier trazo es pintura ni cualquier palabra es poesía.Cuando escogemos una palabra, debe ser la precisa, exacta para hacer germinar el verso.Ella solita debe pasar la prueba del lector y la pátina del tiempo.Escribir textos de creación es una tarea difícil y seria.No puede ser labor de irresponsables.Tu discurso puede tocar a otro, ya lo he dicho, y cambiar su vida.El compromiso es mayor si el sujeto y el objeto de tu propósito son los niños.Por eso el reencuentro que he tenido con un hermoso cuaderno de poemas: LOS VERSOS DE ONYNde la maestra Elidia Wong Miranda me ha tenido comiendo flores por los ojos, bebiendo paisajes con la piel erizada, viajando a la infancia en el lomo de un sapo enamorado y tarareando canciones de cuna y trabalenguas.Los versos de Elidia fueron escritos con el corazón.No en vano Volodia Teitelboim decía que los poetas escriben corazones.En diverso metro, rima y talante se desgrana una poética que a veces arrulla y otras nos abre la puerta para jugar: “Serín, serín, serindonga canta, mandunga, mandonga”.O vamos sin prisa hasta la luna en la Ronda del caracol.A veces se pone reflexivo el poema: “Caminito compañero, caminito amigo, dime si es que vienes o es que vas”Los versos de Onyn fueron hechos para reconocernos en el sonido del sol y en el brillo de la lluvia.Es un libro curioso pleno de curiosidades.Es un poemario de paquete, siempre serán nuevos como ahora que los leo.Treinta años cumple en 2010 este cuaderno que precisamente cuenta con treinta poemas.Prefiero Lin sin y Sin li, Ratabín y Ratabón, Perencejo y Perenceja y Tamborito merecen mi atención por su musicalidad.Pero la Historia de El hombre del mar o El sombrero de mi abuela son mis preferidos.Elidia Wong Miranda, donde quiera que te encuentres, los niños de Panamá, los de ahora y los que hemos crecido al calor de tu poesía te debemos las gracias… por la belleza y por la poesía que alienta al corazón para convertirnos así en un solo latido rimado.Una nueva edición es materia pendiente.