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Chiriquí apuesta al mercado de las fincas agroturísticas
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José Antonio De Gracia (Jose.degracia@epasa.com) / PANAMA AMERICA Uno de los segmentos turísticos que empiezan a tomar un ritmo acelerado de crecimiento como actividad sostenible para el desenvolvimiento de la economía nacional es el agroturismo o turismo rural.Chiriquí empieza a posicionar gran parte de estas fincas dentro del mapa de turismo sostenible con un aproximado de 10 fincas para el desarrollo de la actividad del agro.Para el desarrollo del agroturismo, entidades como la Autoridad de Turismo Panamá (ATP) y el Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA) trabajan en colaboración, con el fin de asesorar al personal responsable del cuidado de estas fincas sobre mejores prácticas agrícolas, pecuarias y de agroindustrias.El desarrollo de actividades y servicios turísticos en fincas agropecuarias es un valor agregado a la economía del país y, principalmente, para el área en la que se realizan.Participar en una gira turística en las fincas es una bonita oportunidad para conocer las vivencias que ofrece el entorno rural, pues permiten mayor contacto de los visitantes con las costumbres, tradiciones, y el paisaje natural que se encuentran a su alrededor.En el país existen alrededor de 100 fincas agroturísticas, de las cuales 30 están certificadas por la Autoridad de Turismo de Panamá (ATP) y el Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA).Boquete.A 10 minutos del centro de Boquete, en la provincia de Chiriquí, rodeada de espesa vegetación, donde el olor a café se mezcla con el hermoso paisaje y el contorno maravilloso del cielo azul, se encuentra Finca Lérida.Esta finca ofrece un panorama encantador al visitante, pues el aire puro se combina con el olor del grano del café, lo que hace rememorar los años cuando las abuelitas tostaban y molían el grano en casa.El hotel fue propiedad de Toleff Bonche Monniche, un ingeniero noruego egresado del colegio Real de Dresden, en Alemania, que llegó al Istmo para trabajar en el diseño y construcción de las puertas de emergencia del Canal de Panamá.Luego de concluidas sus labores en el Canal, se instaló en Boquete, en el año de 1911, y construyó la primera casa de este complejo de hospedajes hoy conocida como Casa Centenario, debido a que tiene 100 años de existencia y fue construida sin utilizar un clavo de acero; en vez de esto, Monniche utilizó cuñas de maderas.Este hotel hoy en día pertenece a la familia Chari, y consta de 23 habitaciones, cuyos precios van desde los 150 dólares por noche en habitación sencilla; deluxe, 180 dólares; junior suite, 250 dólares, y Casa Centenario, 750 dólares la noche, todos con desayuno incluido.El terreno tiene una extensión de 100 hectáreas, de las cuales 50 son plantaciones de café.Entre las actividades que ofrece esta finca se encuentran el Tour del Café, a un precio de 75 dólares por persona.Durante el recorrido se aprende sobre la historia del café, su origen, cualidades, y los secretos de la manipulación del fruto, se conocen los factores fundamentales que influyen en la producción y calidad de esta bebida.El guía explica las fases del cultivo, desde que se siembra hasta cuando el café está en cereza madura y el grano es tostado.El “tour” termina en la mesa de degustación, después de un largo y complejo proceso de producción.El avistamiento de aves es otra de las atracciones que posee esta granja agrosostenible.Cada turista paga 75 dólares por observar más de 500 especies de aves tropicales de América, entre ellas el quetzal.La conservación del bosque se alía con la fruta del árbol de “aguacatillo”, para hacer de este sitio la morada favorita de esta especie.Lérida también ofrece a sus visitantes, caminatas por los senderos ecológicos a un precio de 50 dólares por persona.Esta aventura te lleva, a través de las plantaciones de café, a vivir una experiencia con la naturaleza, a observar diferentes tipos de animales, plantas y la espectacular vista que ofrece el Parque Nacional Volcán Barú.Jimmy Morales, asistente de Gerencia, aseguró que esta finca mantiene una muy buena afluencia de turistas, y durante la temporada alta alcanza el 100% de ocupación, mientras que en temporada baja la asistencia de visitante se estima en un 60%.Los turistas que visitan las instalaciones provienen de países como Alemania, Holanda, Brasil, Venezuela, Estados Unidos, Canadá y Asia, los cuales son atraídos por las diversas actividades que ofrece dentro de un mismo lugar, añadió Morales.Volcán.Cottito Boor es otra de las fincas asentadas en las tierras altas chiricanas, ubica en el corregimiento de Volcán, distrito de Bugaba, a 14 kilómetros del Volcán Barú, en la carretera vía a Río Sereno.Su nombre hace mérito a la región donde los indios cotitos organizaron su asentamiento cultural y convirtieron el sector en un lugar muy rico y próspero, dedicado a la actividad del comercio.El Boor se le agregó en honor a la colonia de emigrantes suizos y alemanes que vivieron también en esta región, creando el nombre de Cottito Boor, que significa “indígenas que laboran la tierra”.En la finca se faena para mejorar la genética del ganado, cría de ganado vacuno europeo, equinos cuarto de milla y caballos de la raza frison, provenientes de Holanda.Su propietario Paúl Berard, un descendiente de emigrantes suizos, explicó que entre los atractivos de esta finca están las visitas guiadas especializadas en el agroturismo, la cría de caballos con la doma racional como cuarto de milla y frisones provenientes de Holanda, la cría de razas puras y el mejoramiento genético del ganado europeo como los Angus, Charolais, Simmental, Belgian Blue, entre otrosLa granja hotel cuenta con alrededor de 20 habitaciones divididas en 3 secciones, el hospedaje se efectúa a través de reservaciones con un costo aproximado a los 75 dólares la habitación, con la particularidad del todo incluido.Berard agregó que los visitantes que llegan a su finca provienen de mercados emergentes como Europa, Norte, Sur y Centro América, incluyendo a los nacionales.Entre las actividades que se realizan en las instalaciones de Cottito Boor, está la enseñanza del proceso de mejoramiento genético del ganado, el recorrido a pie o a caballo por los senderos ecológicos que comprenden 5 kilómetros de camino.También se puede observar el recorrido del río Chiriquí y de un gran peñón que se encuentra en la parte posterior de esta finca.Guabalá.En el kilómetro 348 vía Guabalá, provincia de Chiriquí, se encuentra La isleta, finca agroturística de historia familiar, propiedad de la familia Castrellón, descendientes emigrantes de España, que se dedican a la cría de ganado andaluz.La granja cuenta con un territorio de 70 hectáreas, en las que se pueden avistar más de 300 especias de aves, incluyendo el tucán pico iris.En el largo recorrido se llega hasta los esteros que conducen a las costas del Pacífico de esta provincia, donde se pueden apreciar arrecifes de coral.Esta finca brinda actividades como kayaking, avistamiento de aves, pastoreo y caballos, pesca, surf y caminatas.La provincia de Chiriquí empezó el proceso de posicionamiento global de las fincas agroturísticas en conjunto con la Autoridad de Turismo de Panamá y el Ministerio de Desarrollo Agropecuario.La puesta en marcha de estas fincas hacen que Panamá siga creciendo como uno de los mejores destinos turísticos del mundo.quetzales,la atracción de tierras altas “observé cómo una familia de norteamericanos lloraba al ver un quetzal en los senderos del Parque nacional volcán barú; luego de pasar seis años buscándolo por distintos bosques de centroamérica, en panamá no le tomó ni cinco horas el avistamiento de esta ave”.César Caballero Seguridad integral parte del desarrollo del proyecto agroturismo Actualmente, el MIDA y la ATP cuentan con un guía de buenas prácticas para el desarrollo de la actividad agroturística en todo el país.Ambas instituciones coordinan con los diferentes estamentos de seguridad para garantizar el cuidado de los visitantes.Esta actividad permite a los visitantes experimentar elementos como tranquilidad, autenticidad, comodidad y seguridad.datos de lasprincipales fincas agroturísticas 23 habitaciones posee Finca Lérida, clasificadas en sencillas, deluxe’s y Jr suites.750 dólares la noche cuesta una estadía en Casa Centenario de la Finca Lérida.75 dólares por personas cuesta una noche en Cottito Boor, es una finca todo incluido.