Productores emplean el pan rancio para el engorde de animales
Japón quema o entierra cada año 3.3 millones de toneladas de desechos alimentarios comerciales. Luego importa 10 millones de toneladas de maíz para alimentar a los animales, más que ningún otro país.
Japón quema o entierra cada año 3.3 millones de toneladas de desechos alimentarios comerciales. Luego importa 10 millones de toneladas de maíz para alimentar a los animales, más que ningún otro país.
Asako Nagano y sus colegas en el Ministerio de Agricultura de Tokio forman parte de una campaña destinada a convertir más desechos alimentarios en forraje para ayudar a los productores a reducir costos en tanto se preparan para una competencia extranjera cada vez mayor, dijo en una entrevista.
La alimentación representa casi la mitad de los costos para los productores japoneses de cerdos, ganado bovino y productos lácteos, que están protegidos por gravámenes sobre las importaciones que comienzan con 4.3% para el cerdo y se elevan hasta 360% para la manteca, según el ministerio. Los aranceles peligran ahora que el primer ministro Shinzo Abe se propone ingresar en el acuerdo comercial de la Asociación Transpacífico con exportadores agrícolas como los Estados Unidos, Canadá y Australia.
“Es fundamental que los fabricantes de alimentos reduzcan los costos y ayudar a nuestros productores a ganar más con lo que producen”, dijo Nagano, directora de la oficina de política alimentaria.
“Con casi 900 millones de habitantes en el mundo que sufren hambre, reducir la cantidad de alimentos que quedan inutilizados también es un objetivo importante para la sociedad internacional”, destacó.
De los más de 6 millones de toneladas de desechos provenientes de fabricantes, distribuidores de alimentos y restaurantes cada año, alrededor de 2 millones de toneladas se transforman en forraje para animales y 640,000 toneladas se convierten en fertilizantes, dijo Nagano.
Eliminar el resto —que puede abarcar desde migas de pan hasta residuos de fermentar alcohol— a través del sistema de basura cuesta a las empresas un promedio de 12,000 yenes ($120) por tonelada, según estimaciones del ministerio.
Japón importó 13.3 millones de granos para forraje los 12 meses previos al 31 de marzo, de los cuales 10 millones de toneladas fueron de maíz, 1.4 millones de toneladas fueron de sorgo y 1.1 millones de toneladas de cebada.
Una caída de sus compras podría debilitar la confianza con respecto a los futuros del maíz de referencia en Chicago que ingresaron en un mercado bajista, el jueves.
Takara Shuzo Co., el mayor destilador del tradicional licor shochu de Japón, es una de las empresas que está procesando sus desechos como forraje para ganado bovino.