Las várices son un mal heredado
A nivel mundial se calcula que el 20% de la población padece de úlceras (entre hombres y mujeres). En Panamá no existe una cifra exacta.
Las várices o venas varicosas son venas hinchadas, retorcidas, que se aprecian bajo la superficie de la piel a causa de una acumulación anormal de la sangre, que es producida por una debilidad.
Las pequeñas venas varicosas tienen un fuerte color morado-azulado y se extienden en la piel como raíces. La posibilidad de sufrir este problema es de dos a tres veces más alta en las mujeres que en los hombres.
Camilo Rodríguez, especialista en cirugía cardiovascular y torácica en el Consultorio Médico Paitilla, explicó que el término vasculitis se utiliza en la medicina para referirse a todos aquellos síntomas y enfermedades relacionados con la inflamación de los vasos sanguíneos en las venas, arterias o capilares.
Destacó que de no atenderse a tiempo, puede causar consecuencias múltiples como: venas varicosas, telangiectasias y las temidas venulectasias.
Las venas varicosas, unas de las más comunes, ocurren cuando las válvulas se lesionan o se dañan, esto ocasiona que la sangre se devuelva y se acumule en las venas, lo que produce la insuficiencia venosa, conocida como úlceras, que es la parte más grave de esta enfermedad.
Los síntomas o signos se aprecian bajo la superficie de la piel, como venas grandes, hinchazón leve en los tobillos y los pies, fiebre, dolor o pesadez en las piernas, punzadas o calambres en las piernas, picazón y cambio de color en la zona afectada.
El control de estas úlceras se debe realizar mientras la herida se mantenga abierta, pero una vez que cicatricen, solo se asistirá a controles periódicos -cada seis meses- y se recetará medicamentos como el flevotónico, en el caso de infección, y analgésicos si permanecen los dolores.
Rodríguez destacó que las personas que padecen de este tipo de úlceras sufren mucho de depresión, se aislan porque les genera mal olor o porque se lastiman, tienen que cambiar el patrón de conducta de vida o bajar de peso porque -de lo contrario- no les sana.
¡Atención!
Lo peor que produce esta enfermedad es el daño dermatológico en la piel, en otros casos ocasiona dolor, coágulos de sangre, llagas en la piel y otros grandes problemas.
Estas se presentan comúnmente en las personas entre los 30 y los 50 años de edad y en las mujeres es más frecuente después del primer embarazo, ya que existe una relación directa con las hormonas.
Hay muchos factores que aumentan el riesgo de tenerlas, entre ellos: El estreñimiento, la retención de líquido, la edad avanzada, el género, el embarazo, el sobrepeso, falta de movimiento, entre otros.
El especialista explicó que una vez que la válvula se daña no es curable, solo se regenera y se controla de la mano de una buena calidad de vida.
La connotación más severa es cuando causa daño a la piel con enfermedades como dermatitis estática, eccema, dermatosis ocre, lipodermatoesclerosis, la úlcera, la etapa final de la enfermedad.
Rodríguez también habló de las telangiectasias, que son pequeños vasos sanguíneos dilatados en la piel, de color rojizo, que generalmente son inofensivos y que aparecen por problemas de fragilidad de la pared vascular.
Mientras, las venulectasias son pequeñas venas varicosas de mayor tamaño que las telangiectasias, de coloración azulada y sin comunicación directa con venas del sistema venoso superficial.
Ambas pueden desarrollarse en el rostro, cuello, tórax y extremidades inferiores. Generalmente, son asintomáticas, algunas sangran y causan problemas significativos, también se pueden presentar en el cerebro y causar problemas serios por el sangrado.
Comentó que algunas de las causas son el consumo de alcohol (relacionado con rosácea), envejecimiento, genética, el embarazo y la exposición al sol.
Tratamiento para eliminarlas, pero no evita su reaparición
Los procedimientos para eliminarlas o bloquearlas no causa problemas de circulación porque la sangre comienza a circular por otras venas. En Panamá, desde hace 10 años se utiliza el láser y la radiofrecuencia.
Tratamientos como la escleroterapia, microescleroterapia, cirugía con láser, ablación endovenosa, cirugía endoscópica, entre otras, son utilizadas en el país.
Para eliminar las várices grandes se realiza una ablación endovenosa con radiofrecuencia, que consiste en introducir un catéter largo por la vena, que va quemando cada siete centímetros. Es completamente efectivo, pero no evita su reaparición.
Mientras, con el láser se quema más lento porque solo lo realizan con la punta del láser y pueden quedar algunos segmentos sin quemar. Este procedimiento no cura la aparición de las venas, pero sí quema las venas varicosas.
El costo del tratamiento con radiofrecuencia puede ir de $1,700 a 1,800 dólares.
Otros de los tratamientos es la escleroterapia, que consiste en inyectar las venas más pequeñitas, en las que quedan muy pocas cicatrices o casi nada.