Conflictos amenazan la relativa estabilidad de las fronteras árabes
Para el grupo extremista islámico que tomó el control de partes de Irak esta semana, la frontera entre ese país y Siria, donde también combate, pudiera muy bien no existir.
Trabajando en secreto, diplomáticos europeos trazaron las fronteras que han definido las naciones del Medio Oriente por casi un siglo. Pero ahora, guerras civiles, violencia sectaria y ausencia de liderazgo amenazan con destrozar ese mapa.
En las décadas desde la independencia, los Gobiernos árabes han mantenido la integridad de esos países, en gran parte por medio de la autocracia, pese a la volátil mezcla de diferentes pueblos dentro de sus fronteras. Pero la historia reciente —particularmente los tres años de rebeliones que comenzaron con la Primavera Árabe— han desatado viejas alianzas y odios profundamente arraigados dentro y a través de fronteras. La animosidad entre chiítas y sunitas, las ramas rivales del islam, pudiera ser la más profunda de todas.
Los conflictos están redefiniendo Siria, Irak, Líbano y Libia _ países nacidos tras la caída del Imperio Otomano. Y ya se ve la formación de cuasi-estados.
Para el grupo extremista islámico que tomó el control de partes de Irak esta semana, la frontera entre ese país y Siria, donde también combate, pudiera muy bien no existir.
El grupo, llamado Estado Islámico de Iraq y el Levante, quiere establecer un miniestado gobernado bajo la ley islamista sharia que incluiría áreas de los dos países, uniendo de facto una patria sunita en el centro del Medio Oriente.
Fawaz Gerges, profesor de la Escuela de Economía y Ciencia Política de Londres, ve un proceso violento para cambiar sistemas de gobierno que no han sido capaces de lidiar adecuadamente con las diferencias sectarias y étnicas y satisfacer las necesidades de sus pueblos.