Miao y Dong en Guizhou: Un viaje entre historia, música y desarrollo rural
Las etnias Miao y Dong son dos comunidades minoritarias conocidas por su arquitectura, música, vestimenta y festividades típicas.
Aldea Miao de Xijiang. Fotos: Fariza Gordon
Recorrer la provincia de Guizhou, en el suroeste de China, es adentrarse en un mundo donde las tradiciones sobreviven al paso del tiempo.
Un claro ejemplo de esta resiliencia son las etnias Miao y Dong, dos comunidades minoritarias conocidas por su arquitectura, música, vestimenta y festividades típicas.
La Aldea Miao de Xijiang, con más de 600 años de historia registrada y raíces que se remontan a más de 2,000 años, alberga a más de 1,400 familias y una población aproximada de 6,000 habitantes.
La arquitectura tradicional destaca por sus "casas de piso suspendido" construidas con madera en tres pisos. La planta baja se destina para el ganado, la primera planta es para la vivienda y la superior se usa para almacenar grano.
Pero lo más sorprendente es el desarrollo económico que ha tenido esta región a través del turismo. Es una combinación de turismo y de desarrollo rural que ha permitido que toda la comunidad se beneficie del progreso.
Antes del auge turístico, en 2008, el ingreso promedio por persona en la aldea era de apenas 1,000 yuanes, pero ahora esa cifra aumentó a 30,000 yuanes.
Los símbolos como los cuernos de bueyes, que representan la fuerza agrícola, y la mariposa, tienen un importante significado para la etnia Miao.
La música y la danza también desempeñan un papel fundamental en la vida de la etnia. Instrumentos tradicionales como el lusheng acompañan ceremonias religiosas, festividades agrícolas y encuentros comunitarios.
Batik
El batik miao es una técnica tradicional de teñido de tela que utiliza cera caliente para crear patrones; luego se sumerge en tintes naturales, dejando esas zonas protegidas sin color. Este arte ha sido designado como patrimonio cultural intangible nacional en China.
La aldea Dong de Dalí
Con una población de 1,300 personas, la aldea Dong de Dalí es un pueblo tranquilo, rico en costumbres y tradiciones centenarias.
Una casa construida hace 270 años es el origen de toda la aldea. La emblemática vivienda fue construida bajo la inspiración de sus ancestros, quienes visitaron Beijing y decidieron replicar este estilo arquitectónico en su hogar.
Actualmente, esta antigua vivienda alberga a cinco familias y ha sido declarada patrimonio nacional. Sus dos primeros pisos se destinan a la vivienda, mientras que el tercer piso se utiliza para almacenar objetos y, a la vez, para admirar el paisaje.
Un símbolo destacado de la aldea son las torres del tambor, construidas con madera sin el uso de clavos. Estas torres son el escenario de importantes reuniones, donde la persona encargada toca un tambor para que todos los moradores acudan al llamado.
La economía local combina el cultivo de arroz con el creciente sector turístico. Desde junio hasta septiembre es la época donde llegan más turistas, por lo que se recomienda reservar el hotel con anticipación.
Según datos oficiales, en 2025 más de 100,000 visitantes recorrieron sus calles y paisajes, reflejando un aumento del 50% interanual y generando un beneficio económico de más de 11 millones de yuanes.