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Resurge polémica por la eutanasia
Roberto Acuña - Publicado:
El intento de una madre de acabar con la vida de su hijo tetrapléjico, casi ciego y mudo, que se había convertido en el símbolo del derecho a morir, lanza de nuevo en Francia el debate sobre la legalización de la eutanasia.Marie Humbert procuró cumplir el miércoles la promesa que había hecho a su hijo Vincent, de 22 años, de ayudarle a morir: introdujo un barbitúrico tóxico comprado en Suiza en el suero que le alimentaba en su lecho del hospital de Berck-sur-Mer (norte), donde yacía desde que hace tres años sufriera un accidente de coche.La pronta intervención de un facultativo salvó la vida del joven, pero no evitó que entrara en coma profundo.La madre estuvo bajo custodia policial durante toda la mañana, hasta que las autoridades judiciales le permitieron visitar a su hijo y la liberaron antes de ingresar en un centro psicoterapéutico.Vincent Humbert saltó a la fama cuando el pasado diciembre escribió una carta al presidente francés, Jacques Chirac, en el que le pedía que le permitiera morir, para acabar con su sufrimiento físico y moral.Chirac se preocupó por el caso y recibió a la madre del joven en el Elíseo.Pero el relanzamiento del debate sobre el derecho a morir entonces no llevó al replanteamiento del Código Penal, en el que la eutanasia está considerada como un homicidio y castigada con la reclusión a perpetuidad.El Fiscal de Boulogne-sur-Mer, encargado del caso de Marie Humbert, ha adelantado que tendrá en cuenta “el contexto” en el que actuó la madre, que de momento no será objeto de persecución judicial.Marie Humbert se paseó por los estudios de radio y televisión y por las redacciones de los diarios proclamando su intención de cumplir la promesa que le había hecho a su hijo: “ayudarle a morir tras haberle dado la vida”.Tras intentarlo, ha recibido toda la solidaridad de las asociaciones de defensa del derecho a morir, que piden una equiparación de la ley francesa con las de Bélgica y Holanda, los primeros países europeos en haber aceptado la eutanasia, aunque sólo para casos concretos.Dos diputados, uno de la mayoría conservadora y otro de la oposición socialista, abogaron ayer por que “evolucione” la legislación, ya que el Parlamento no puede seguir “insensible” a un tema demasiado tiempo eludido.A juicio de la Asociación para el Derecho de Morir con Dignidad (ADMD), la acción de Marie Humbert, lejos de ser un crimen es “un incomparable acto de amor”.