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Río de Janeiro un paraíso entre pobreza y favelas
Aleida Samaniego C. - Publicado:
Río de Janeiro, un lugar de fantasía, fascinante, exótico y divertido.Esta cautivadora ciudad reluce en la costa atlántica de Brasil y con solo mencionarla se recrea en la mente las fotos e imágenes del Pan de Azúcar, el Cristo Redentor, el son del Carnaval, el balanceo de las caderas de las mujeres cariocas.Por estas características no es de extrañar que los cariocas la llamen la ciudad maravillosa, pero tiene un gran rosario de problemas sin solucionar.Es que la mala distribución de la riqueza en América es una situación que ningún gobierno e incluso, dictaduras han logrado solucionar, por más ingresos que destinen en mejorar las condiciones de vida de los pobres.Brasil no escapa a esta nubosidad.El panorama que se encuentra en las ciudades de la región entristece.Hay personas que solo tienen para vivir a diario un dólar, mientras que hay otros que tienen hasta para comprar el cielo si desean, como los multimillonarios Carlos Slim y Bill Gates.La pregunta es ¿por qué? la respuesta: desigualdad y mala distribución de la riqueza.Brasil es un país en donde las diferencias están latentes, en donde solo el 10% de la población más rica en este país, recibe el 47.2% del ingreso total, según informes del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).En Río de Janeiro la ciudad más hermosa de Suramérica, el turista puede observar desde lo alto del Cristo Redentor, la disparidad que hay entre las faldas de los cerros y el resto de la ciudad.Desde allí, con un simple vistazo, se muestra que un grupo de cariocas viven a diario entre la pobreza y riqueza.La ciudad está rodeada de las favelas, es decir, barrios pobres.Es la segunda ciudad más poblada de Brasil y encabeza todos los registros de violencia con índices de criminalidad que superan a otros centros urbanos de América Latina.La presencia del crimen organizado en las zonas más carecidas, donde la mano del estado aún no logra penetrar, hacen de la inseguridad un problema único para capital fluminense.Pugna de paisaje y territorio.En Río hay cerca de 700 favelas y es el área donde habita el 25% de la población.Las hay grandes chicas, medianas; hay complejos de favelas, producto de la expansión de comunidades cercanas que terminan siendo una sola.Entre las favelas más famosas están La Rocianha, La Liberdade, Santa Martha, Cidade de Deus, Santa Lucia y muchas otras.En el caso de Río de Janeiro una ciudad de 5.5 millones de habitantes, aproximadamente un millón de cariocas vive en favelas y otros quinientos mil, en zonas irregulares y clandestinas, según el último censo de población realizado por el Instituto Brasileño de Geografía y Estadísticas (IBGE).Si comparamos estos números con los de los años 60, cuando vivían en esta condición 335 mil personas, la acentuación de la miseria y la desigualdad social en esta metrópoli saltan a la vista.Un dato alarmante es el que indica que en la década del 90 la población carioca creció en un 6.8% pero la tasa de incremento demográfico en las favelas fue del 34% .Estas cifras preocupantes se insertan en el contexto de un estado, el de Río de Janeiro, que según los últimos datos revelados es el tercero en número de muertos del sexo masculino por arma de fuego, por cada 100 mil habitantes, con una tasa de (69.9) detrás de Halagaos (83.4), y Pernambuco (79.9) Hace uno año las autoridades de Río de Janeiro tenían planes de levantar un muro alrededor de algunos de los barrios más pobres de la ciudad, pero diversos grupos de defensa de los derechos humanos condenaron los planes.Según la psicóloga y residente de Río de Janeiro Célia Moráis, las autoridades dijeron que el muro, de tres metros de altura, ayudaría a las fuerzas de seguridad a controlar las favelas de Rocinha, Vidigal y el Parque da Cidade, y a detener más tomas ilegales de tierra.En estas zonas marginales han tenido lugar estallidos de violencia entre narcotraficantes.