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El Pulso de Panamá
REDACCION - Publicado:
Hoy se cumplen dos décadas desde que el ejército más poderoso del planeta invadió a la pequeña Panamá para capturar al tirano Manuel Antonio Noriega, quien había destruido la poca institucionalidad que teníamos tras el golpe militar de 1968, al tiempo que sojuzgaba y oprimía al pueblo.Noriega puso el país y las Fuerzas de Defensa al servicio de los narcotraficantes y en un acto de locura, le declaró la guerra a Estados Unidos.En mayo de 1989, pese a la ausencia de garantías, el pueblo acudió masivamente a las urnas.La oposición civilista ahogó en votos a los candidatos de los militares abanderados por su brazo político: el Partido Revolucionario Democrático.La reacción no pudo ser más brutal, Noriega anuló las elecciones y sus paramilitares de los batallones de la dignidad avasallaron a los triunfadores el 10 de mayo, a la altura del Parque de Santa Ana.Se dice con razón que, los pueblos que olvidan su historia están condenados a repetirla.Las verdaderas causas de la invasión fueron, en el fondo, responsabilidad de los panameños.La cadena de circunstancias que se construyeron a partir del golpe militar, culminaron de la peor manera que podía imaginarse.La memoria de centenares de muertos nos reclama cada 20 de diciembre que revisemos el camino andado y la dirección que llevamos, para no repetir la tragedia.