Formación técnica lidera en la educación panameña
En las universidades públicas y privadas el mayor atractivo está sobre la administración de negocios, seguido de medicina y carreras de ingenierías. Crecimiento de la actividad productiva del país se dirige hacia el turismo, logística, construcción y finanzas, según estudiosos en recurso humano.
Las exigencias del mercado laboral revelan marcadas incongruencias estadísticas respecto a la oferta académica que se ofrece en el país, contradicción que se traduce en déficit de mano de obra en áreas especializadas y sobrepoblación en sectores que históricamente atraen a quienes realizan estudios superiores.
Sin embargo, la nueva generación de profesionales podría estar dando un giro de timón a esta tendencia, pues las cifras indican que de los 85,803 estudiantes que atendió el Ministerio de Educación (Meduca) el año pasado, 40,470, más de la mitad, eran de educación técnica profesional y 35,397 de la media académica.
A juicio de Elías González, de la Dirección de Profesional y Técnica del Meduca, esta es una clara demostración de que la nueva generación está caminando hacia donde va la oferta laboral del siglo XXI.
La tendencia nivelaría las exigencias del mercado laboral, gracias a los cambios aplicados en el sistema de enseñanza desde 2009 con la transformación curricular. Por primera vez hemos identificado que el porcentaje de estudiantes de la educación profesional y técnica sobrepasó al de la población académica, destacó González.
Demanda
A pesar de este cambio, la realidad de los estudiantes universitarios no comulga con la oferta laboral.
En los centros universitarios dominan las preferencias por carreras de administración de negocios, medicina e ingenierías.
La directora nacional de admisión de la Universidad Panamá (UP), Maira Franceschi de Thompson, explicó que de los 14,334 inscritos para primer ingreso en 2014, 1,616 lo hicieron en administración de empresas, 1,266 en medicina y 844 en arquitectura. La constante fue la misma en 2013.
Cuando los jóvenes llegan a la universidad, lo hacen desorientados y sin criterios definidos de lo que realmente desean hacer como profesionales, dijo Franceschi, atribuyendo esta causa como la posible razón del déficit de personal especializado en algunos sectores productivos.
Por su parte, Temístocles Rosas, especializado en temas relacionados a la formación de recursos humanos, aseguró que el crecimiento se da en cuatro áreas importantes: turismo, logística multimodal, construcción y sector financiero, por lo que es necesario que se refuercen las capacitaciones en estas áreas.
Tendencias
Frente a esta percepción, el último reporte de la Contraloría General sobre la matrícula oficial en la UP y la Universidad Tecnológica de Panamá confirma que existe apatía hacia las carreras técnicas.
En 2011, la matrícula del primer semestre en la UP cerró con 51,262 estudiantes, mientras que en la UTP fueron 16, 938 estudiantes.
Según la Contraloría, en 2011 se graduaron 22,172 nuevos profesionales en todas las áreas.
La lista de nuevos profesionales la encabezó ciencias de la educación (5,459), enseñanza comercial y administración (4,813), medicina (1,649) y humanidades (1,382).
El reporte destaca que las áreas productivas como agricultura, silvicultura y pesca solo lograron obtener en el mercado laboral 175 nuevos profesionales.
Otros casos como veterinaria (11), medioambiente (60), artes (40) y servicios sociales (61) se ubicaron en las últimas posiciones de nuevos profesionales.
Las estadísticas de 2013 revelan que de los 19,580 matriculados en la UTP, el 17% lo hizo en la Facultad de Ingeniería Industrial, 16% en Ingeniería Civil y 10% en Sistemas Computacionales.
Para los expertos se trata de cifras que aún se mantienen por debajo del requerimiento del mercado en áreas técnicas y científicas, si se compara que para 2014 en la UP se inscribieron 14 mil estudiantes y en la UTP solo 4,629 para primer ingreso.
En la dirección de empleo del Ministerio de Trabajo y Desarrollo Laboral (Mitradel) reconocen que existe carencia de mano de obra en sectores de servicio especializado y técnico.
La conclusión la hacen al ver las estadísticas de 2013, cuando se otorgaron 11,072 permisos laborales a extranjeros, dentro del rango del 10% que el Código de Trabajo les permite a las empresas contratar. En la mayoría de los casos se trata de permisos a extranjeros en estas áreas especializadas.
La indiferencia estudiantil a las carreras técnicas obedece a la escasez de políticas públicas que garanticen una plaza de trabajo segura y a la falta de orientación en la educación media.
A esta conclusión llegó Xiomara de Arrocha, presidenta de la Asociación de Universidades Privadas de Panamá (Aupa), que aglutina a 11 universidades.
El análisis de la docente surge por la deserción que se observa en las universidades, sobre todo en los primeros años de estudios, que pudiera ser una causal de falta de orientación profesional a nivel medio. Muchas veces los jóvenes no saben lo que quieren. Entran a una carrera, se salen, se cambian y esto puede ser un factor de la carencia de personal especializado en ciertas áreas que demanda el mercado.
Otro factor indiscutible en el proceso de formación y empleomanía descansa en las políticas de Estado.
Mientras no exista una política pública de Estado, por la que el profesional vea garantizado su acceso al sistema laboral, las universidades seguirán reflejando las demandas de estudiantes en áreas específicas de formación profesional que no son necesarias, agregó.
Modaldo Tuñón, presidente de la Comisión de Educación de la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa (Apede) y rector de la Universidad Latina, secunda lo anterior. Recientemente, lo expresó ante el gremio a través de una propuesta educativa de 10 puntos que incluye horarios extendidos a 200 días hábiles de clases.