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Inteligencias y habilidades
Sebastián Vásquez Bonilla - Publicado:
Mucho se ha hablado de las inteligencias múltiples, de las cuales tengo algunas dudas, porque soy de la opinión de que sólo hay una inteligencia, en mayor o menor grado, de acuerdo al desarrollo y conjugación de aquellas que considero simples habilidades.Se me hace difícil aceptar que un adulto pueda tener “inteligencia” numérica y que en todas las demás no supere a un niño de 4 años.El mejor ejemplo es aquel autista que puede realizar cálculos mentales extraordinariamente rápidos, pero no es capaz de hacer un simple mandado en la tienda más cercana a su casa.Se me hace igualmente difícil considerar que una persona sea muy inteligente, por tener bien desarrolladas 6 de las supuestas inteligencias, pero carece de toda habilidad lógica-matemática.Personalmente separo a las habilidades manuales del resto de las habilidades psicomotoras, por el hecho de que las manos es la parte del cuerpo humano que más conexión tiene con el cerebro y porque muchos animales podrán hacer sorprendentes acrobacias, pero ninguno podrá hacer lo que hace un artesano.De todas las llamadas inteligencias múltiples, la única que podría considerar como tal es la inteli gencia intrapersonal, porque es la que le permite al individuo reconocer sus debilidades y así tomar acciones para mejorarlas o al menos contrarrestarlas reforzando otras habilidades.Comúnmente se califica a reconocidos científicos y letrados como “genios”, a los cuales admito que sumé a algunos deportistas, porque eran capaces de realizar proezas inimaginables para mí.Con el devenir de los años y la revelación de la vida privada de muchos de ellos descubrí que sólo tenían habilidades innatas.Desde entonces admiro las habilidades o destrezas de personas extraordinarias, pero me reservo la admiración del individuo hasta que lo conozca personalmente o tenga información de sus acciones fuera de su profesión.Como educador he podido identificar estudiantes con habilidades lógica-matemáticas, quienes en situaciones muy particulares dicen sentirse “brutos”, a lo cual les insisto que son simples debilidades.Afortunadamente, la experiencia me dice que esas situaciones son excepciones a la regla general, que me dice que un estudiante extraordinario usualmente es muy bueno en casi todas las habilidades.Ello me permite, desde los primeros días de clases, saber si tendré un grupo que me rendirá satisfactoriamente, con sólo ver su grado de autoestima, la forma como hablan, su conducta, etc.Cuando recibí mi título doctoral quedé sorprendido al observar que el mismo no decía “Doctor en Química” como esperaba, sino “Doctor en Filosofía”.Comprendí que se me había otorgado un grado académico que me decía que era más que un químico, lo que me hizo pensar que tenía que ganármelo.Esa fue una de las razones por las cuales decidí escribir artículos de opinión.*Ph.D., Universidad de Panamá, Departamento de Química-Física.