opinion
La ausencia de planificación y el responsable olvidado
Demetrio Fábrega - Publicado:
Para una mayoría creciente de la exigua minoría de panameños pensantes, en el sentido riguroso del adjetivo, sigue asentándose una alarmante certidumbre de que la administración pública actúa sobre la base de los problemas que se han presentado y han hecho crisis, pero nunca sobre la base de evitarlos, sin dejar que exploten.Éste, por cierto, es una característica de muchos gobiernos en muchos países, grandes y chicos, ricos y pobres, hegemónicos y sometidos, aunque la sensatez conduzca al viejo refrán español: "Mal de muchos, consuelo de tontos".Ahora bien, desde hace algunas décadas, las investigaciones en el campo de la neurofisiología han establecido que la sintaxis es indispensable para poder planificar.Es la sintaxis lógica lo que permite captar los diferentes rasgos de una realidad por entero y en su contexto, y es también lo que ofrece los instrumentos para analizarla, crear modelos de solución distintos y evaluarlos, para debatir uno mismo o con otros las ventajas y las desventajas posibles de lo que se proyecte."Eso lo sabe todo el mundo", suelen contestarme algunos amigos cuando me refiero a la política del mentholatum (que es como me refiero a la tendencia de dejar que el problema haga crisis y estalle, antes de hacer algo para encontrarle solución).Sin embargo, lo que al parecer ignora ese "todo el mundo" es hasta qué punto se ha hecho exiguo, irrisorio tal vez, el porcentaje de población capaz de raciocinar, de expresarse y comunicarse lógicamente.La incomunicabilidad abarca tres generaciones.Desde hace mucho tiempo, y en cierto modo desde las primeras ciudades de la Antigüedad, la falta de educación en el lenguaje y en la formación del pensamiento discursivo se ha visto acompañada siempre por una intencional o accidental voluntad de evitar que la masa del pueblo aprenda a hablar y adquiera así los instrumentos necesarios para el análisis, la evaluación, la formulación de juicios, y para eso que se llama pensar y tomar decisiones razonadas ("informed decisions").Cuando el poco espíritu planificador o visionario que queda reconozca que la degradación del lenguaje y su reducción a gruñidos con letras son la causa de gran parte de los males nacionales, entonces podremos volver a pensar en una sociedad próspera, pacífica y justa.¡Ni siquiera puede haber orden social sin diálogo y sin sintaxis no es posible dialogar!