La Villa de Los Santos y la educación agropecuaria en Panamá
La Villa de Los Santos y la educación agropecuaria en Panamá
La Villa de Los Santos conocida como la "Heroica Villa de Los Santos" es una población histórica de nuestro país. Esta población que se encuentra localizada en las riberas del Rio La Villa y que tradicionalmente la recordamos por el primer grito de independencia de Panamá de España el día 10 noviembre del año de 1821, quedará marcada como la "Heroica" junto al nombre de Rufina Alfaro como pieza histórica fundamental de nuestra nacionalidad para las actuales y futuras generaciones.
La Villa de Los Santos fue fundada el 1 de noviembre de 1569, incluyendo entre sus tradiciones la celebración del Corpus Christi que es una festividad religiosa que conlleva danzas y costumbres folklóricas típicas de esta región ubicada de la provincia de Los Santos.
Dentro de esta tierra emblemática se encuentra uno de los colegios que ha realizado aportes significativos a nuestra educación agropecuaria nacional: El Instituto Coronel Segundo de Villarreal.
El nombre de esta institución es en honor a Don Segundo José de la Encarnación Villarreal Rivera, que fue prócer dentro del primer grito de independencia de la Villa de Los Santos en 1821. Esta institución educativa que inició funciones el año de 1968 tiene más de 58 años de historia educativa. Iniciando como primer ciclo, luego tendría otra importante función en la formación de maestros en el año de 1972 cuando tendría eventualmente una sección Normal. Posteriormente se iniciaría el bachillerato en ciencias con instrumentación tecnológica, que finalizaría transformándose en las diversas ofertas de bachillerato de la actualidad que incluyen: ciencias, agropecuaria, comercio y contabilidad, además de contar con Premedia.
En este sentido, el bachillerato en agropecuaria lleva más de tres décadas aportando bachilleres agropecuarios a Panamá, muchos de los cuales profesionalmente se han trasformado en productores, docentes, investigadores y profesionales en diversas ramas afines al desarrollo agropecuario de Panamá. Por sus aulas se han formado profesionales, no solo de la provincia de Los Santos, sino de todo el país.
Las escuelas agropecuarias en Panamá requieren el aporte constante, no solo del estado panameño, sino también de la comunidad, de las empresas privadas, profesionales de diversas ramas y aquellos productores que tengan la disponibilidad económica para aportar a esta loable labor de educar profesionales para nuestro país.
La inversión en mejoras de laboratorios, instalaciones, equipos y proyectos de innovación agropecuaria de institutos que brindan educación agropecuaria a nivel nacional como el caso del Instituto Coronel Segundo de Villarreal, el Instituto Nacional de Agricultura Dr. Augusto Samuel Boyd, el Instituto Agropecuario Jesús Nazareno del Atalaya, el Instituto Profesional y Técnico de La Pintada, entre otras escuelas agropecuarias en todo el territorio nacional, constituye una de las herramientas más importantes para mejorar la producción agropecuaria y seguridad alimentaria para nuestro país.
Es importante el papel que juegan en la educación nacional todas las escuelas agropecuarias del Ministerio de Educación del país, sobre todo en aspectos de aprendizaje basado en la práctica, teoría y aplicación de conceptos agropecuarios a la realidad nacional, vinculándose de manera real con la necesidades del sector privado y público de nuestro país, tomando en cuenta que hoy día se requiere un profesional integro que además de la formación teórico-práctica comprenda enfoques somo sostenibilidad, resiliencia, cambio climático y agroecología dentro del sector agropecuario desde edades tempranas.
Es verdad que posterior a su educación secundaria como bachilleres agropecuarios muchos de estos jóvenes decidirán potencialmente entre carreras de ciencias agropecuarias y otras ramas profesionales de su interés, pero lo importante al final es que la formación integral que reciban busque la formación de ciudadanos íntegros con pensamiento crítico, que puedan resolver problemas reales del sector agropecuario y que puedan ser autodidactas, con una visión de futuro para mejorar cada día más la producción agropecuaria, seguridad alimentaria y desarrollo de Panamá.