Denuncian operación de cantinas clandestinas
Autoridades aseguran que cifra de ventas fraudulentas son elevadas, pero no tienen un estudio cuantitativo de la cantidad. Ciudadanos esconden la venta clandestina de licor para evitar que encuentren a quienes se dedican a esta actividad, mientras que otros los denuncian.
@PabloCastilloM3
El expendio de bebidas alcohólicas por personas que no cuentan con el debido permiso, el cual expide el Ministerio de Comercio e Industrias, en distritos como Capira y San Carlos, es una actividad clandestina que prolifera en los barrios más sencillos de estos sectores.
El comercio ilegal es ejercido por personas que viven dentro de estas comunidades y que con el silencio cómplice de algunos vecinos suelen salir airosos de las requisas y operativos que realizan las autoridades y la policía.
Víctor López, alcalde de San Carlos, señaló que es muy difícil comprobar la ilegalidad para sancionar a los culpables debido a que al ser cuestionados, los residentes afirman que las bebidas son para el consumo familiar.
Aseguró que la cifra en el distrito de San Carlos es elevada y considerable; sin embargo, es muy difícil cuantificar con exactitud el total de ellas.
Por otro lado, existen más de 150 lugares debidamente registrados que pagan sus impuestos, como minisúper, bares, restaurantes, hoteles, parrilladas y tiendas que venden licor.
En Capira, esta actividad ha proliferado de manera alarmante, e igualmente las autoridades han llevado a cabo operativos en los que se ha incautado cantidad de cajas de cervezas y botellas de licor.
En este caso, los corregidores o jueces nocturnos han comprobado que los dueños del producto no conservan los recibos de compra, además, no es lógico que una familia de cuatro miembros compre 30 cajas de cerveza, manifestó una fuente del Municipio de Capira.
En Capira existen más de 215 lugares de expendio de bebidas alcohólicas de manera legal, y las cantinas y parrilladas son las mayormente numerosas, según cifras que datan del año 2010 del Ministerio de Comercio e Industrias.
En el corregimiento de Campana hay al menos siete lugares donde venden bebidas alcohólicas sin los debidos permisos, patentes ni mucho menos con el visto bueno que expiden las autoridades locales, señaló Gabriel Tuñón, representante del corregimiento.
Tuñón manifestó que hace tiempo no se hacen operativos para tratar de erradicar esta ilegalidad, pero en la mayoría de los casos, las sanciones involucran el decomiso total de la mercancía, y las multas son 10 veces el impuesto a pagar por dicha mercancía y entre 500 y $5,000 de tratarse de establecimientos, el cierre del mismo en algunos municipios.
Manuel Delgado, residente en Villa Carmen, distrito de Capira, asegura que la actividad ilegal nace probablemente porque en los días en que las autoridades implementan por ley la prohibición de venta y consumo de bebidas alcohólicas, hubo alguien que se abasteció, sus vecinos se enteraron y otros más allá le ofrecieron comprarle.
De acuerdo con Nadim García, comisionado jefe de la Policía en Panamá Oeste, la institución trabaja en colaboración con la autoridad para hacer cumplir la ley en este sentido.
García agregó que los habitantes conocen a la policía y lo que es ilegal, y muchas veces son los mismos ciudadanos los que denuncian los delitos a través de llamadas anónimas, y eso es bueno para la misma ciudadanía.
Luis Araúz, administrador de La Casona, una cantina de Coronado, opinó que los que se dedican a vender licor clandestinamente no les representa ninguna merma.
“Este bar tiene permisos y todo en regla, no tenemos problema por eso, nosotros tenemos nuestros clientes, ellos vienen aquí regularmente, toman su bebida y se divierten”, afirmó.
Otro elemento es el hecho de que aquí en este distrito de Chame hay bares, restaurantes y tabernas de primera calidad, así como cantinas y salones de baile populares, lo que crea una mezcla de sitios de diferentes niveles y precios.
Finalmente, es un distrito altamente turístico, donde abundan sitios de esparcimiento y diversión, estos elementos hacen al mismo ciudadano diferente en actitud y costumbres, por esa razón es uno de los menos violentos o delictivos.