El torito guapo correteó a los músicos en Pasadena
Departir, aunque por poco tiempo, con jóvenes culturalmente diferentes y que las personas los aplaudieran al marchar fue lo que más impresionó a los jóvenes músicos panameños que representaron a Latinoamérica en el desfile de Año Nuevo en EE.UU. e Inglaterra.
“Fue una experiencia emocionante ver cómo en las calles las personas gritaban ¡ánimo, muchachos! y ¡arriba Panamá!, y más cuando vimos a lo lejos la bandera de Panamá”, dijo emocionada Ana Elena Maranto Ortega, integrante de la banda Herberto López (Baherlo) del colegio José Daniel Crespo de Chitré.
Los 257 integrantes de esta banda musical representaron a Latinoamérica en la famosa Parada de las Rosas, en Pasadena, California, y dejaron en alto el nombre de Panamá.
Julio César Cortés, miembro de Baherlo, manifestó que sin duda el momento más emocionante de todo el recorrido fue el desfile, por la cantidad de gente que los aplaudía y apoyaba, tanto panameños como extranjeros.
Y es que en la participación de Baherlo en Pasadena hubo de todo, un torito guapo que se salió y correteó a los músicos, y aunque todo era parte de una coreografía, desató la risa de los presentes.
Además, estos jóvenes ejecutaron un concierto junto a Margarita Henríquez, que arrancó lágrimas a más de un panameño, y hasta vieron la petición de mano del director de la banda, Irving Rodríguez, a su novia, Onix Duarte.
En tanto, Nathaly Quintero, flautista de solo 10 años, la más pequeña de la banda de música del colegio Moisés Castillo Ocaña, que representó a Latinoamérica en la Parada de Año Nuevo en Londres y que les valió una mención honorífica, manifestó que quedó deslumbrada cuando vio el famoso Big Ben.
Mientras, Nahir Pagán y Anthony Núñez, trompetistas, aseguraron que lo que más les llamó la atención fue la ceremonia en la que varios soldados con regios vestidos hacían el cambio de guardia en el palacio de Buckingham.
Para Juan Jahir Camaño, saxofonista, lo importante fue departir con jóvenes de culturas diferentes.