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Indígenas temen desalojo de los pozos termales de Galique
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Miguel Contreras (provincias.pa@epasa.com) / PANAMA AMERICA Indígenas que residen carca de los pozos termales de Galique, corregimiento de Juay, distrito de San Félix, temen ser desalojados por las autoridades para posible creación de proyecto turístico en la zona.Marcial Gallardo, vocero de 150 personas de las etnias ngäbes y buglés, que residen en el lugar, alega que en estos momentos tienen interpuesta una demanda en la Corte Suprema de Justicia, a la espera de que se emita el debido fallo.Gallardo denunció que en varias ocasiones, las autoridades trataron de intimidarlos para sacarlos del área utilizando unidades de la Policía Nacional; sin embargo, ellos se mantienen vigilantes y pelearán sus derechos a las tierras del lugar.El vocero añadió que, anteriormente, Ángela Pinzón administró por años los pozos termales hasta el 2007, pero esta consiguió un título de propiedad ilegal y vendió estas tierras a una empresa llamada Playa Grande, valorada en 725 mil dólares, y se retiró de la comunidad.Los indígenas, al ver la situación, decidieron ubicarse en la zona, evitando así que dicha empresa no creara un centro turístico de forma privada al cual no podrían tener acceso.Miriam San Martín Cozarelli, alcaldesa del distrito de San Félix, aclaró que estas tierras le pertenecen a la Alcaldía, porque los pozos termales no pueden ser bienes privados, ya que son propiedad del Estado.La funcionaria coincidió con los indígenas al repudiar la manera como dicha empresa compró esta propiedad en disputa.San Martín afirmó que la Alcaldía posee nueve hectáreas de terrenos dentro de las cuales están ubicados los pozos termales, y que actualmente se tiene estipulada una partida de 200 mil dólares para acondicionar y promover el lugar como sitio turístico, gracias al apoyo que brinda el Consejo Nacional para el Desarrollo Sostenible (Conades).La autoridad señaló que estas personas se adueñaron de algo que no les pertenece y lo utilizan como bien propio, y, a pesar de que tienen conocimiento de la situación, continúan con el proyecto.Actualmente, los pozos termales reciben visitas de, aproximadamente, 350 personas por año.Entre ellas, extranjeros, ngäbes y nacionales que llegan en busca de respuesta a sus enfermedades sumergiéndose en estos depósitos de aguas de origen volcánico.Los visitantes utilizan el agua de estos pozos termales para el tratamiento de enfermedades como derrames, dolores del cuerpo, granos, ronchas, alergias y personas hechizadas, quienes depositan su confianza en estas aguas, que aducen ser curativas de los males que los afectan.Actualmente existen seis pozos donde las temperaturas varían hasta 80 grados de calor, y el olor a azufre no deja de percibirse alrededor de este fenómeno natural.Los indígenas, durante muchos años, acudieron al lugar como parte de sus rituales medicinales, y en la actualidad, piden a las autoridades que no les desalojen de una herencia natural muy valiosa.En la provincia de Chiriquí existen varios grupos de pozos termales, entre ellos los de Tizingal, en la vía hacia Río Sereno, donde también acuden muchas personas durante el año para aprovechar las propiedades curativas que tienen las aguas de origen volcánico.Lo dijo durante una entrevista con este diario.La alcaldía posee nueve hectáreas de terreno dentro de las cuales están ubicados los pozos, y actualmente se tiene estipulada una partida de 200 mil dólares para mejorar el lugar y fomentar más el turismo medicinal a esta zona.Alcaldesa las Aguasmedicinales Los pozos de aguas termales de Caldera forman un grupo de cuatro depósitos con aguas que tienen entre los 41 y 50 grados centígrados de temperatura, dependiendo del lugar donde se ubique la persona dentro.A unos 12 kilómetros de la comunidad de Volcán, en tierras altas, están los otros pozos, ubicados en la localidad de Silla de Pando.