Senafront reporta primeros resultados de la operación Escudo de Acero
En el sector fronterizo también se realizó una interceptación marítima en la que fueron retenidas 11 personas, entre ellas dos ciudadanos colombianos.
La operación Escudo de Acero no tiene por ahora una fecha definida de culminación. Foto: Archivo
Unas 725 unidades de la Brigada de Fuerzas Especiales y de la Fuerza de Reacción Inmediata para el Control Territorial del Servicio Nacional de Fronteras (Senafront) participan en la operación Escudo de Acero, lanzada el domingo con el objetivo de reforzar la seguridad y el control de la frontera oriental de Panamá.
El subdirector del Senafront, Héctor de Sedas, explicó en el noticiero matutino de Telemetro Reporta que la operación busca principalmente fortalecer el control territorial, garantizar la presencia del Estado en las zonas intervenidas y reforzar la gobernanza mediante el trabajo coordinado con otras instituciones.
De Sedas señaló que el operativo responde a un plan preventivo ante posibles escenarios derivados de la situación de seguridad en Colombia. Explicó que, si las operaciones de las fuerzas de seguridad colombianas provocan un desplazamiento de estructuras criminales hacia territorio panameño, Senafront cuenta con capacidades humanas, técnicas, tecnológicas y de sostenimiento operacional para hacer frente a la amenaza.
“Estamos hablando de un plan preventivo, ese reforzamiento, no porque haya pasado algo, sino porque probablemente pueda pasar”, afirmó el subdirector, al explicar que la operación no responde a un hecho específico ocurrido recientemente en la frontera.
El funcionario recordó que, antes de la creación del Senafront, existía presencia de estructuras criminales en territorio panameño. Indicó que la institución fue creada para enfrentar este tipo de amenazas y que, con el paso de los años, se logró expulsar de las áreas intervenidas a grupos criminales que operaban en el país.
De Sedas advirtió que uno de los objetivos de la operación es impedir que estas estructuras intenten regresar a territorio panameño. Para ello, las unidades fueron desplegadas en corredores de movilidad previamente identificados mediante labores de análisis e inteligencia, con el propósito de contrarrestar posibles amenazas contra la seguridad y la paz social.
Apenas 24 horas después del inicio de la operación, Senafront reportó los primeros resultados operacionales. En el eje central del Darién fue ubicado un ciudadano de nacionalidad colombiana que portaba implementos relacionados con la minería ilegal, mientras que las tropas continuaban realizando patrullajes en distintos puntos de la selva.
En el sector fronterizo también se realizó una interceptación marítima en la que fueron retenidas 11 personas, entre ellas dos ciudadanos colombianos. De acuerdo con De Sedas, durante el procedimiento se encontraron alrededor de 16,000 dólares, además de dinero colombiano y mexicano. Las autoridades realizaron pruebas que, según explicó el funcionario, determinaron contaminación con cocaína.
El subdirector destacó además la importancia de la cooperación con las comunidades fronterizas y recalcó que el contacto permanente con sus habitantes permite obtener información de primera mano sobre lo que ocurre en zonas de difícil acceso. A su juicio, esta relación ha sido fundamental para las operaciones desarrolladas por Senafront durante sus 18 años de existencia.
La operación Escudo de Acero no tiene por ahora una fecha definida de culminación. De Sedas indicó que la duración del reforzamiento dependerá de cómo evolucione el escenario de seguridad y de los intercambios de información que mantengan con sus homólogos colombianos.
Añadió que Panamá mantiene una coordinación permanente con el Ejército, las Fuerzas Armadas y la Policía de Colombia para enfrentar amenazas como el narcotráfico, la minería ilegal y el posible desplazamiento de estructuras criminales hacia territorio panameño.