variedades
Los poetas modernos
Aristides Martínez Ortega - Publicado:
Los poetas hispanoamericanos de las primeras generaciones modernas, conocidos como poetas pre-modernistas, los primeros, y poetas modernistas, los segundos, escogieron como modelos a los poetas franceses que a partir de Charles Baudelaire, el poeta de Las Flores del Mal, poemario publicado en 1857, cambiaron los temas y el lenguaje de la poesía.Más que el mismo Baudelaire, sus modelos fueron los parnasianos y simbolistas, especialmente Verlaine.En la poesía panameña observamos que los dedicados a escribir verso son menos cuando llega la hora de los primeros modernos, en comparación con la tercera generación de los románticos, pues sólo se registran tres autores en la primera generación moderna: Leopoldo Arosemena (1845-1895); Jerónimo de la Ossa (2847-1907) y Justo Facio (1859-1931).Leopoldo José Arosemena publicó sus versos en un volumen titulado Pensamientos, que no ha sido posible consultar.Sólo conocemos el texto poético que publica Rodrigo Miró en sus dos antologías poéticas, pero que no pertenece al volumen citado.Se trata del poema “La Locería”, publicado en Lima en 1890, composición en la que declara su amor a la patria exalta la belleza de su paisaje agreste.Aunque son más notorias las influencias renacentistas hispánicas que las influencias francesas, coincide con el gusto moderno en su búsqueda de lo estético, a través de un lenguaje escogido y sonoro.Jerónimo Ossa no dejó obra, pero tiene el mérito de ser autor de la letra del Himno Nacional, composición que está más cerca de la modalidad posmodernista o mundonovista.Sin embargo, el soneto que publica Rodrigo Miró en sus antologías.“La fuente del paraíso”, su único poema conocido, lo distingue como un autor que busca la expresión y la figura elegante.No dejó obra poética publicada lo que indica que su afición fue ocasional, no obstante revelar sensibilidad, habilidad creativa y conocimientos de las reglas de composición poéticaIDe una colina en la gentil ladera,Al fin de una quebrada primorosa, Hay oculta una fuente misteriosaBajo un bosque de crespa enredadera.Feliz vive el amor en su ribera, El genio del placer allí reposaY en su linfa escondida y milagrosaCalma su sed la humanidad entera.Desde su fondo de pulida gramaEn vívida corriente inagotableLa ardiente savia de los goces mana.Produce una embriaguez inexplicable.Y aunque suele dar muerte su bebidaEn ella está el principio de la vida.CoroAlcanzamos por fin la victoriaen el campo feliz de la unión; con ardientes fulgores de gloriase ilumina la nueva nación.El progreso acaricia tus lares, al compás de sublime canciónves rugir a tus pies ambos maresque dan rumbo a tu noble misión.CoroEn tu suelo cubierto de floresA los besos del tibio terral, Terminaron guerreros fragores, Solo reina el amor fraternal.Adelante la pica y la pala, al trabajo sin más dilación, y seremos así prez y gala de este mundo feraz de Colón.CoroDe Panamá preciadaEn la vasta campiña perfumada, Floresta portentosa, A cierta juventud predestinadaSe extiende en una altura deliciosaLa granja LoceríaEn medio a la sabanaQue por ropaje, ufana, Viste una viva alfombra esmeraldinaCuyo rico follaje sorprendieraAl mirarlo, a la misma PrimaveraY cubierta de innúmeras vacadasY agreste caballadasQue ya tranquilas pacen, perezosas.O ya saltan y murgen y relinchanO corren impacientes y fogosas.Reina perenne brisa, Impregnada del puro y suave aromaQue allí exhalan las hierbas tropicalesY el verde césped frisaQue salpican selváticas mil flores.Como frisan la plácida lagunaLas auras con que anúnciase la luna Al través de los rayos matinales.Semejando cambiantes primorososQue repiten con luces los coloresDe miríadas de pájaros cantoresQue visítanse en árboles y pradosY bésanse en el aire enamorados.Elévase la quinta En medio de un espléndido anfiteatroDe verdes limoneros olorosos; Mezclados con guayabos corpulentosY naranjos frondosos, Que por la carga gimen agobiadosDe sus canarios frutos suculentos.Allí donde declinaEl plano de suavísima colina Bajo bóveda espesa de follajeCorre un río de linfa cristalina, Tan diáfana y tan pura Que cual espejo nítido figuraEn el fondo otra bóveda invertidaEn tubo gigantesco de verduraDe extraña e imponderable galanura.Discurre el río lentoHasta donde altas piedras encontrando, Se va precipitandoPor anchas hendiduras, Que imprimen incremento Del agua al movimiento.Una semicascada Fórmase allí, que lleva a la hondonadaCircular, que es el baño legendarioBaño tradicional y extraordinarioPor su rara belleza, O su bella rareza: Es una inmensa conchaHenchida de rocío, O líquido diamante, Circundada y cubierta por giganteDenso bosque sombríoEn el centro vacíoComo una vegetal soberbia gruta, Cuya altura terminaEn cúpula de hojas peregrinas.En aqueste lugar maravillosoAl sol desconocido, Respírase un ambiente delicioso; Y el alma experimentaSentimiento inefable y misteriosoQue le infunde un respeto religioso.Tiempo lleno de espíritus aladosQue en contornos revuelan invisiblesY respiran encantos y misterios, Sólo turba su mágico reposoEl murmurio del agua sonoroso, De alguna ave la nota entristecida, O el salto inesperadoDe algún reptil acuático que surgeDe una grieta, y corre más que nada, Agitando vivaz por un instanteLa superficie tersa y azulado.Penumbra placentera Aumenta el atractivoDe aquella habitación hecha por hadas; Morada indescriptible y hechicera De sirena y náyades y diadasQue convida a dulcísimos amores, Cuan sólo anhela el almaDe tierna juventud en los albores.Cuántas veces en dulce compañíaDe mis queridos y abnegados padresY mis nobles hermanosO los caros amigos de la infancia, Oh, goya Locería, Gocé de tus encantos.¿Qué camino, qué árbol o qué piedraHabrá, qué viejo tronco carcomidoQue sea para mí, que admirándote he crecido?Oh Patria amada, ¡cuán admirablementepor la mano de Dios fuiste dotada! ¿cuándo llegará el díaque pueda contemplarteen tus vasta llanuras salpicadade risueños collados que sustentanpintorescos y alegres caseríos;En tus grandes, fantásticas montañas; Tus caudalosos ríos: Tus magníficos valles siempre verdes; Tu floresta sin par en lozanía? ¿Cuándo me será dadovolver a mi galana Locería...?Lima, Febrero de 1890.Martínez Ortega, García de Paredes, Segura Jiménez: Diccionario de la literatura panameña.Miro, Rodrigo: Itinerario de la poesía en Panamá.