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Un tatuaje, el estigma de la piel
Priscilla Delgado (diad@epasa.com) - Publicado:
Hace relativamente poco tiempo, transitar por la vía pública con un tatuaje que se notara era ver una “persona marcada”, mal vista y hasta rechazada socialmente.Esta marca era un sello privativo de las bandas, de los marinos, drogadictos o personas de malvivir.Aun en estos días cuando la policía retiene a algún chico, tal como le sucedió a mi hijo en un retén común, le pregunta si está tatuado.El tatuaje ha sido históricamente una forma de expresión que tiene muchas connotaciones que van desde el dolor y sufrimiento hasta alguna forma de perpetuar a través del tiempo, un afecto para siempre.Como cuando los hijos se tatúan las formas de sus padres, o en alguna rebelión, a Cristo, que es muy popular en esta práctica cultural de algunos jóvenes y habrá otros que prefieran uno que en nada se parece a alguna alusión religiosa.Desde los primeros tatuajes ha caído mucho sol y lluvia, esto permite que lo que antes era una práctica de rechazo, hoy sea un símbolo de expresión genuinamente popular.El tatuaje se conoce inicialmente como una práctica euroasiática, recordando el hombre del hielo cuyo cuerpo momificado fue hallado en los años 90 con 57 tatuajes en la espalda, al cual se le atribuye una antigüedad de 5200 años.Elementos como este nos dicen que el tatuaje es tan antiguo como el propio ser humano y a través del tiempo se empezaron a desvelar los signos del mismo.En Egipto se usó simbólicamente, casi de manera artística, con un significado casi ritual.Sin embargo, en las civilizaciones griegas y romanas su uso era totalmente diferente, pues con estas marcas se señalaban a criminales y soldados.Es en Japón donde se inserta en la cultura popular a partir del siglo X a.C.y se queda para siempre en el mundo, y llega a ser usado por sectores muy poderosos de la sociedad, incluido un emperador en el siglo V que se tatuó todo el cuerpo como ornamento corporal.Pero también fue usado por delincuentes como lo fue la famosa mafia japonesa llamada “Yakuza”.Ha sido usado como forma de tortura por los nazis, quienes llegaron a coleccionar tatuajes.Las famosas SS que no se pueden olvidar en la historia del mundo.Por fortuna la historia le dio otras dimensiones y hoy día ha tomado un significado mucho más cultural y se ven verdaderas obras de arte en el cuerpo, más allá de los artistas y deportistas.Y tal vez la más relevante y significativa se descubre en la serie Tabú de National Geographic.En Panamá el tatuaje sigue siendo objeto de controversias, no obstante, cada vez es más frecuente que las mujeres se tatúen en lugares ya no “tan ocultos” con pequeñas flores, mariposas, como una forma de expresión particular que dice un poco “soy diferente y me atrevo”, con lo cual no cabe sino la admiración y respeto por este arte que les ganó espacio a las bandas para convertirse en una marquilla permanente que debe tomarse dependiendo de quién la use.Seguirá siendo estigmatizada por algunos, pero aplaudida por otros que son los que admitimos que “algunos se atreven” a llevar un tatuaje, chico o grande, en colores en la mitad de la espalda, en el que dice en alto el nombre de su madre o de algún ser querido.Dentro de algunos años nadie se extrañará de los tatuajes y ningún miembro de la fuerza pública preguntará si tiene o no tatuajes, en tanto que esto no define la condición moral de nadie.Es una forma diferente de ser y así debe ser tomada.Al final sabemos que el que se tatúa se queda con él para siempre, así se trate de borrar con láser, queda la marca para decirnos que en algún momento de su vida se tatuó su cuerpo con dolor.