Cciap: desafío de Panamá es consolidar empleos formales y sostenibles
Aunque hay más contrataciones, aún predomina una estructura laboral donde no todos los empleos ofrecen estabilidad sostenible.
Es indispensable cerrar las brechas en el mercado laboral de los jóvenes. Foto: Archivo
La Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá (Cciap) señaló en su columna dominical que el desafío del país está en consolidar empleos formales, productivos y sostenibles.
El gremio destaca que las cifras recientes del Ministerio de Trabajo y Desarrollo Laboral (Mitradel) son una señal alentadora, ya que en el primer trimestre de 2026 se registraron 84,067 contratos laborales. Esto representa un crecimiento de 25.2% versus 2025. Es una recuperación importante del empleo formal y una muestra de mayor dinamismo económico y empresarial.
No obstante, de esos contratos, 55% fueron definidos, 23% por obra determinada y 22% indefinidos. Es decir, aunque hay más contrataciones, aún predomina una estructura laboral donde no todos los empleos ofrecen estabilidad sostenible.
“El desafío está en consolidar empleos formales, productivos y sostenibles, que den seguridad a los trabajadores, fortalezcan a las empresas y permitan que más panameños salgan de la informalidad; una realidad que limita ingresos, reduce protección social, afecta la productividad y debilita la capacidad del país para crecer con inclusión. El empleo formal debe ocupar el centro de las decisiones nacionales”, sostuvo el gremio.
De acuerdo con la Cciap, el empleo formal surge cuando el país genera condiciones para producir, invertir y crecer. Requiere confianza, agilidad institucional, proyectos en ejecución y empresas con capacidad de abrir nuevas plazas. Cada sector que se activa mueve una cadena completa: proveedores, comercios, servicios, profesionales, técnicos y trabajadores. Por eso, la mejor política laboral es una economía que funcione y que permita transformar la actividad productiva en oportunidades concretas.
Para la Cámara de Comercio, es indispensable cerrar las brechas en el mercado laboral de los jóvenes. La experiencia no debe ser una barrera de entrada, sino parte del proceso de formación. En esa línea, la Ley de Pasantías debe convertirse en un mecanismo efectivo para acercar al estudiante a la empresa y facilitar el primer paso hacia un trabajo estable.
Asimismo, señalan que seguirán promoviendo la participación del sector privado, la articulación con las autoridades y la adopción de buenas prácticas para que más panameños encuentren espacios reales de crecimiento, formación, empleo digno y sostenible.
“El trabajador panameño necesita oportunidades reales, y esas oportunidades solo se construyen con acción, responsabilidad y visión de país”, agregan.