Revelan inconsistencias de la Fiscalía en Odebrecht
La parte acusadora quiere sostener su teoría en pruebas anuladas en Brasil e información analizada por personas inexpertas.
Aunque en todos los casos de blanqueo de capitales la auditoría forense es un requisito indispensable, en este se le ha restado importancia. Foto: Epasa
La fase de alegatos de la audiencia ordinaria por el caso Odebrecht continúa dejando al descubierto las faltas e irregularidades cometidas por la Fiscalía en su búsqueda de "justicia" por la comisión del presunto delito de blanqueo de capitales; la sesión de ayer, jueves, evidenció cómo, en esta causa en particular, se le resta importancia a la auditoría forense, mecanismo utilizado en todos los litigios que persiguen este agravío, y que debe ceñirse a diversas normas internacionales de transparencia para acreditar su veracidad, sin embargo, en este juicio se optó porque dos personas, Antonio Lim y Eliseo Ábrego, que no cuentan con la formación ni experiencia para realizar un peritaje, analizaran información recabada por la parte acusadora para corrobar el hecho.
Situación que llama la atención del abogado Sidney Sittón porque estos no examinaron los datos de manera técnica ni científica y tampoco recolectaron más información de la suministrada por una de las partes de la investigación; al contrario, se limitaron a la verificación a través de redes sociales y medios de comunicación para emitir sus conclusiones.
"Cuando se hace una auditoría forense, tiene que haber un método, pero aquí el Ministerio Público nunca nos habló de ello porque no lo hizo, entonces, ¿cómo sostener ante un juzgado una acusación?", dijo.
El jurista también cuestionó que la Fiscalía quiera sostener con base en la declaración de los testigos brasileños que estos "sobornos" eran gestionados a través de un software que, hasta la fecha, se desconoce, no ha sido identificado porque no se le solicitó apoyo al Instituto de Medicina Legal para que, a través de su personal capacitado por el FBI, examinara los servidores supuestamente utilizados para tal fin, igual que ocurrió con la red virtual privada empleada para presuntamente encriptar las conversaciones entre los implicados.
La Fiscalía, de acuerdo con el abogado, nunca pidió a los testigos la contraseña de estos software, razón por la cual desconfía de sus verdaderas intenciones.
"Me salta la duda de si ellos en realidad tenían el interés de que la investigación arrojara lo que tuviera que arrojar", expuso durante su ponencia ante el Tribunal.
Sittón considera que el "verdadero poder" del Ministerio Público no está en lo que hace, sino en lo que deja de hacer, y en el caso Odebrecht ha obviado múltiples diligencias que le servirían para robustecer su teoría, una inconsistencia que causa aún más dudas entre la defensa.
Quien también ha cuestionado el actuar de la Fiscalía ha sido el letrado Alejandro Pérez, a quien le sorprende que insista en utilizar la información que Estados Unidos recibió de Brasil para incluirla en el proceso a pesar de que fue anulada.
Agregó que las aseveraciones de la parte acusadora contienen un trasfondo político que busca afectar la imagen del expresidente Ricardo Martinelli, como sucedió con el caso New Business, porque mientras se desempeñó como funcionario público nunca recibió fondos de la constructora Norberto Odebrecht.
"La acusación contra Ricardo Martinelli es que recibió coimas de Odebrecht, pero en 2008 y 2009 no era funcionario público, entonces mal pudo recibir estos sobornos", aseveró.
Al respecto, la defensa del exmandatario ha reiterado que los fondos se recibieron en concepto de "donaciones políticas", fueron declarados ante las instancias correspondientes y destinados principalmente al pago de cuñas publicitarias en diversos medios de comunicación.