Mulino pide mayor poder de decisión para América Latina y el Caribe en el Consejo de Seguridad
Mulino insistió en que la guerra en Ucrania debe finalizar mediante el diálogo y la diplomacia formal.
José Raúl Mulino, presidente de la República. Foto: Cortesía
El presidente de la República, José Raúl Mulino, solicitó ante la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) la necesidad de que América Latina y el Caribe ocupen lugares con mayor poder de decisión en el Consejo de Seguridad.
Durante su intervención, Mulino destacó que esta es una región protagonista en alimentos, minerales, biodiversidad y en una profunda convicción de paz e integración.
Para el mandatario, el mundo no necesita menos Naciones Unidas, sino una Organización de las Naciones Unidas que funcione mejor, que actúe con diplomacia preventiva y que pueda entregar resultados concretos en el corto plazo.
"Estamos en un momento bisagra de nuestra historia: la elección de quien ocupe la Secretaría General será clave para determinar la nueva agenda y la generación de una confianza fuerte y duradera, entendiendo el nuevo equilibrio mundial", agregó.
Mulino insistió en que la guerra en Ucrania debe finalizar mediante el diálogo y la diplomacia formal, mientras que en el Medio Oriente se busca una paz perdurable que pueda ser la base definitiva entre naciones que busquen armónica convivencia con el mundo libre.
En el plano regional, reiteró el pedido del fortalecimiento de la democracia participativa en toda América Latina y el Caribe, que será posible en el marco del respeto a las elecciones libres, abiertas y transparentes.
Respecto a la seguridad en la región, el presidente panameño subrayó que seguirán trabajando en coordinación con sus aliados en la lucha contra el narcotráfico, fuente de violencia y desintegración social.
En ese sentido, expresó su apoyo de manera categórica al Gobierno de Colombia en sus acciones para disminuir la producción de cocaína.
El presidente también se refirió al Pacto con la Naturaleza y el Fondo Panamá Natural, iniciativas en las que ya se han logrado avances. "Hoy anuncio que Panamá liderará, a nivel internacional, un esfuerzo para reconocer los Derechos Universales de la Naturaleza. Les pido a todos que nos acompañen en esta iniciativa", adelantó.
Por otra parte, Mulino mencionó lo que está ocurriendo en el estrecho de Ormuz, señalando que es una clara muestra de las fallas en la aplicación del derecho internacional, de la imposibilidad de llevar soluciones ante los primeros síntomas de crisis y del perjuicio global que esta situación está provocando.
"Sería muy conveniente para mí no hablar de este tema, pues el Canal de Panamá se ha beneficiado con un mayor tránsito de buques. Pero nunca me ha guiado un espíritu egoísta ni mucho menos especulativo", sostuvo.
Mulino aseveró que los panameños están orgullosos de ser un país de conexión para el comercio mundial, de tener el Canal que une océanos, que transporta mercaderías de todos los países, sin distinción alguna, y que es un ícono de la integración.
Sin embargo, advirtió que esta vía estratégica para el mundo libre sufre una vez más las consecuencias del cambio climático. Un hecho que es completamente paradójico, pues somos un país carbono negativo —uno de los pocos en el mundo—, pero eso no lo exime de tener que enfrentar fuertes sequías seguidas de lluvias intensas que provocan inundaciones.
Esto lleva a una reflexión: mientras múltiples naciones reciben incentivos por el loable objetivo de la descarbonización, Panamá no percibe ayudas económicas, a pesar de que retira más carbono del que produce, expuso el presidente Mulino.
“El Canal de Panamá —que creció y se amplió bajo el control de manos panameñas— asumirá una inversión multimillonaria para desarrollar el proyecto de Río Indio, un reservorio hídrico que garantizará la operatividad de la vía acuática para el comercio internacional y el abastecimiento de agua para la población”, anunció Mulino ante la ONU.